Teatro: "Las crónicas de Peter Sanchidrián" en el Pavón Teatro Kamikaze

La aparición de este nuevo superhéroe, Peter Sanchidrián, al más puro estilo de las películas de Javier Fesser, es una salvación para la humanidad, con sus poderes y su nave espacial nos embarcará en un vuelo en el que todo puede pasar, una fiesta desmelenada que se mezcla con la más interesantes de las tramas de ciencia ficción que se puedan conocer. Un viaje alucinante que lo cambiará todo.



Después de su viaje por el espacio exterior, vuelve al Pavón Teatro Kamikaze el salvador de la Humanidad Peter Sanchidríán y sus peculiares compañeros de vuelo, con los que nos embarcaremos en peripecias de lo más surrealista, entrarás en la sala y saldrás convertido en otra persona después de un viaje no apto para personas sedentarias que no gusten de emociones fuertes, ya que en este guateque que celebramos en la nave espacial de nuestro protagonista, puede pasar cualquier cosa...



El fin de la Humanidad y del mundo conocido será esta noche y sólo aquellos que se encuentren en el ambigú del Pavón Teatro Kamikaze conseguirán sobrevivir. El nuevo héroe que nos rescatará de un cruel destino es Peter Sanchidrián, que comienza dándonos la bienvenida a su transbordador intergaláctico de última generación. Un viaje hacia la salvación que se convertirá en una gran fiesta para celebrar nuestra fortuna. Un guateque eterno en el que podremos celebrar que hemos sido elegidos para sobrevivir a la quema planetaria. En esta celebración habrá de todo, confidencias, amor, superhéroes luchando por salvar el mundo, romances, suspense, acción y mucha ciencia ficción (en el más amplio sentido de la palabra). Pero incluso en esta nave salvadora no estamos libres de peligros, somos seres humanos y tenemos una inercia enfermiza a meter la pata, complicándonos la existencia nosotros solitos, sin necesidad que grandes catástrofes.



La obra, escrita y dirigida por José Padilla, nació a raíz de "Aracnos", pieza que se estreno en el Teatro Abadía en 2015 dentro del ciclo "Entusiasmo" y por encargo del Teatro de la Ciudad (interesante iniciativa encabezada por Miguel del Arco, Alfredo Sanzol y Andrés Lima), con Juanan Lumbreras y Cristóbal Suárez, y hoy es la última parte de esta genuina obra que homenajea un género tan alejado del teatro como es la ciencia ficción. Padilla ya apostó en su debut "Sagrado corazón 45" por un género poco habitual, en este caso el terror. Autor de fulgurante carrera, cuenta sus trabajos como éxitos arrolladores. En su faceta de autor y director destacan títulos como "Haz clic aquí", "Dados", "Por la boca" o "Los cuatro de Dusseldorf", pero también destacan sus adaptaciones de clásicos como "La importancia de llamarse Ernesto" (Oscar Wilde) o "Trabajos de amor perdidos" (Shakespeare).

Receptor de una de las becas Kamikaze de dramaturgia, Padilla está trabajando en la continuación de esta obra, "Quiero que sea una trilogía (despegue, viaje, aterrizaje)". De su relación con el Pavón Teatro Kamikaze cuenta  que "como los kamizakes habían acogido dos estrenos míos, "Perra vida" y "Papel", y me produjeron mi versión libre de "La isla púrpura" de Bulgakov, tuve el morro de proponerles "Las crónicas de Peter Sanchidrián" para seis interpretes, y pude escribir con un repartazo en mente".



"Las crónicas de Peter Sanchidrián" es una deliciosa comedia en un entorno de ciencia ficción que la hace del todo singular. Una divertida e inteligente historia en la que todo está exagerado de forma intencionada y para dar aún más empaque a una locura que nos hace viajar por el espacio hacia lugares conocidos, y reencontrarnos con personajes a los que hemos visto en muchas ocasiones. En esta interesante multifunción cohabitan todo tipo de seres y personajes de lo más peculiar, pasamos del mundo real (o casi) a la ciencia ficción y de ahí al mundo de los superhéroes, todo con una soltura y agilidad impresionantes. 

Cuatro relatos que nos llevan a un enfrentamiento entre Spiderman y Superman realmente divertido, que hace una interesante versión del relato "La pata del mono" de W.W. Jacobs o que nos pone al frente de situaciones de lo más surrealista, saltos mortales de una otra para concebir una secuencia de historias que se entremezclan para dar lugar a un auténtico viaje por el imaginario colectivo


Pero esta comedia que nos plantea Padilla no es nada convencional, sino que juega con la forma, el espacio y los tiempos para crear situaciones realmente hilarantes. Es un humor con sello propio, capaz de hacer de la sobreactuación un punto a su favor, llevando al extremo a personajes y actores para crear desde el caos y la anarquía un espacio en el que todo tiene cabida y cuanto más desaforado sea el discurso mejor encaja. Una historia que se monta como un rompecabezas aparentemente antagónico pero que por su propia concepción une elementos de lo más dispar que acaban encajando a la perfección. Comedia artesanal creada en torno a las fibias y las fobias del propio autor, que nos lleva a un universo de lo más fantástico, con pinceladas de los más variopintos orígenes



El propio autor escribió este viaje interespacial pensando en un elenco determinado y de auténtico lujo, en el que cada uno de los actores se mimetiza de tal manera con el personaje que tenemos difícil discernir donde queda el personaje, ya que la naturalidad con la que son capaces de interpretar a personajes tan estrambóticos y pasados de vueltas es de admirar. Juan Vinuesa, Cristobal Suárez, Laura Galán, Antonia Paso, José Juan Rodríguez y María Hervás, que comparte en esta segunda temporada su papel con Ana Varela, son el destacado elenco que hace de la obra una pequeña joya, en la que cada uno de los personajes merecerían una obra propia en la que podamos conocerlos mejor.



La actuación de Juan Vinuesa en el papel de Peter Sanchidrián es sencillamente soberbia. Al nivel de los mejores cómicos, su colección de gestos, muecas y movimientos nos seducen desde su primer monólogo, en el que nos invita a embarcarnos en su nave. Su frescura y humor delirante le pone al nivel de maestros de la comedia como Groucho Marx o su "tocayo" Peter Sellers

Su duelo con el gran Cristobal Suárez interpretando a Spiderman y Octopus es de lo más divertido y surrealista que he visto en mucho tiempo. Una de las escenas que se quedan en la retina para siempre. Suárez cumple como siempre en sus diversos papeles, dando el ritmo y la emoción necesarios en todo momento. Uno de los actores "de la casa" se desenvuelve en este espacio con gran soltura, dominando los tiempos de la escena y moviéndose sigilosamente en todo momento por el espacio que va cambiando durante la obra.



María Hervás es otra de las asiduas a este espacio (en estos días podemos verla en la sublime "Iphigenia en Vallecas") y una de las actrices que deslumbra con todo lo que hace. En esta ocasión dobla su papel con Ana Varela, en el papel de científica capaz de logros asombrosos pero que en su vida personal no consigue dominar sus celos y sus impulsos más primarios. Un papel de los más comedidos (dentro del tono general de la obra) que consigue dar un poco de pausa dentro de la vorágine colectiva. La escena en la que descubre el oscuro secreto de su ex (grandioso José Juan Rodríguez) es una montaña rusa llena de situaciones hilarantes. 

El personaje que interpreta José Juan Rodríguez es una bomba a punto de estallar. Ácido en su verbo y ágil en sus decisiones y movimientos, descuadra a su ex y a todos los presentes con una interpretación prodigiosa. La relación de éste con Laura Galán hará que se tambaleen los cimientos de la historia, por los innumerables giros geniales que proporcionan a la trama. La escena de Galán aleccionando a los clones es una maravilla en la que no puedes parar de reír

Por último, Antonia Paso se presenta como la cruel profesora que le hizo la vida imposible al personaje de Galán, que ahora busca su amistad debido al éxito de ésta. Antonia va creciendo según va transcurriendo la obra, con momentos brillantes en la peculiar versión de "La pata del mono".



Además de este impresionante elenco, existe otro personaje que no aparece en escena pero que está presente en todo momento. C.R.I.S.T.I.N.A. es la voz de la nave espacial en la que emprendemos nuestro viaje. Al más puro estilo "2001, una odisea en el espacio" o la más reciente "Moon", este androide es una engreída y altiva compañera de viaje, a la que da voz Laura Barrachina. 

Con una puesta en escena sencilla y austera (diseñada por el propio Padilla), el sonido y la luz son los principales alicientes escénicos del montaje. El "Sostenimiento sistémico del transbordador espacial" corre a cargo de Eduardo Moreno, la "Oficial de propulsión sonora" es Sandra Vicente, la "Delineación de uniformes de la tripulación" los realiza Sandra Espinosa y la "Melodía corporatriva de Industrias Sanchidrián" Jesús Hernández.




No esperen más, es su última oportunidad para sobrevivir, el vuelo va a despegar y con el las últimas personas que sobrevivirán al Holocausto. Es la gran oportunidad para disfrutar de un viaje que nunca olvidarán, y en el que podrán conocer todo tipo de historias y personajes de lo más granado que se les pueda pasar por la cabeza. 

Una comedia original, desmadrada, desvergonzada, en la que todo puede pasar y cada segundo te verás envuelto en tramas más fantasiosas y divertidas. Una obra redonda en la que todo encaja, un texto desenfrenado para unos actores increíbles, que hacen de sus interpretaciones pequeñas joyas.

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Las crónicas de Peter Sanchidrián
Teatro: Pavón Teatro Kamikaze
Dirección: Calle Embajadores 9
Fechas: Martes a Sábados a las 22:45, Domingo a las 21:30. 
Entradas: Desde 12€ en TeatroKamikaze. Hasta el 28 de Junio.

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