Teatro: "La cantante calva" en Teatro La Latina

Parodiar lo común desde un punto de vista antagónico, haciendo de la vida cotidiana un lugar absurdo en el que todo parece pura comedia. Todo lo que nos rodea puede ser sometido al filtro de la comedia, haciendo de lo cotidiano una desternillante comedia, y haciendo de la vida un lugar absurdo en el que todo sea motivo de risa y diversión. Una pareja de aristócratas ingleses, sus peculiares amigos, la sirvienta y un estrafalario bombero nos harán girar sus vidas hasta ponerlas patas arriba.




Este texto, que Eugéne Ionesco estrenó en 1950 en Francia, sigue haciéndonos reír de la misma manera que lo hizo a mediados del siglo pasado. Uno  de los maestros del teatro del absurdo, junto a Samuel Beckett, sigue levantando pasiones por medio mundo con su ingenio y su manera de ver el mundo. Entre sus obras más destacadas encontramos "La lección" (sobre un profesor que asesina a sus alumnos), "Amadeo o como salir del paso"(una parábola contra el matrimonio) o la aclamada "Rinoceronte" (en la que, ante el asombro del protagonista, los habitantes de una villa se van convirtiendo en rinocerontes), en las que podemos ver su ácida visión del mundo.

Ionesco fue, sin lugar a dudas, uno de los dramaturgos más singulares y transgresores del pasado siglo, con un humor mordaz y ácido, que consiguió llevar a la escena las técnicas procedentes del surrealismo, lo que causó una gran controversia en su época y aún hoy en día no es apreciado como se merece. La obra que nos ocupa es uno de sus textos más emblemáticos, y en ella se pueden apreciar algunas de sus principales características, como el non sense (juegos verbales sin sentido) o la creación de ambientes sofocantes y las situaciones carentes de lógica con el fin de resaltar la alienación del ser humano . En todo caso, su principio esencial es el de dar la vuelta a la realidad con el fin de mostrarnos lo absurda que es la vida.


Decir teatro del absurdo y "La cantante calva" es, quizás, el máximo exponente de este género, es sinónimo de una importante carga interpretativa por parte de los actores, ya que las intenciones, los objetivos de cada actor a la hora de meterse en el papel de la persona que interpreta y los vínculos que se establecen entre ellos van cambiando constantemente, sin atender a ningún orden ni razón y la falta de esa "evolución psicológica" es lo que hace especialmente difícil enfrentarse a un proyecto de estas características. Es por ello que en esta pieza cobra especial relevancia la aportación de un armónico y grandioso elenco que elevan al absurdo más absoluto la trama de la pieza. Si tuviera que escribir una sinopsis detallada sería harto complicada.




La pieza ha sido versionada por Natalia Menéndez, actriz, directora y dramaturga que desde el año 2011 dirige el Festival de Teatro Clásico de Almagro. En esta temporada pudimos ver su trabajo al frente de la impactante "Tebas Land" en el Pavón Teatro Kamikaze, o de la peculiar "La Villana" en el teatro de la Zarzuela, en ambas en labores de dirección.

Luis Luque es el encargado de dirigir esta "bendita locura" sobre la vida cotidiana de unas personas "aparentemente" normales en este mundo cada vez más surrealista y absurdo en el que vivimos. El prolífico director, responsable de títulos como "Lulú", "El pequeño poni" o "El señor Ye ama los dragones", se embarca en este proyecto del que dice "esta historia es el resultado de la deshumanización y la soldad. Esa es la violencia oculta de la trama".

"Ionesco, cuando salía a la calle, confesaba que no entendía ni lo que ocurría, ni lo que se decía. Esta misma sensación la tengo muchas veces. El enigma de nuestra existencia es incomprensible. Cuando uno acaba de leer la obra te invade una sensación feliz pero también amarga. Son escenas cotidianas sobre la incomprensión y la incomunicación de la gente" dice el director, mostrando el paralelismo que puede haber entre el tiempo en el que se escribió el texto con el actual.


Para Luque "Es una obra de juegos sin sentido que nos traslada a un mundo de soledad y aislamiento, de parloteo constante, de intento de volver a empezar. En este sentido, es un texto absolutamente contemporáneo". Al poner en contexto cuando se escribió la obra "Acababan de sufrir dos Guerras Mundiales y los movimientos culturales eran muy reactivos. Ahora estamos más adormecidos y alienados, pero la crisis también ha devastado la sociedad y el hombre se encuentra en un lugar caótico y disparatado. Ionesco apuntaba ya entonces la aparición de los totalitarismos, algo que tenemos hoy muy presente. Los totalitarismos pueden llegarnos de cualquier lado, de cualquier signo".

Para esta dura crítica sobre la sociedad en la que vivimos y sobre el ser humano en general, Luque se ha rodeado de un elenco de auténtico lujo, encabezado por Adriana Ozores y Fernando Tejero, en el que todos los actores están brilantemente desatados hasta límites insospechados.




Adriana Ozores y Joaquín Climent interpretan a la aburguesada pareja inglesa, la familia Smith (apellido típico) objeto de las críticas satíricas que el autor pretende mostrar con el texto. Los Smith esperan la visita de unos invitados muy especiales en el salón de su casa.  Ya en la primera escena, las repeticiones de texto de los dos personajes, nos muestran a unos artistas que dan vida a unos personajes excéntricos y sin sentido. Comienzan los diálogos entre ellos que, en un primer momento, pueden descolocar al público dejándolo atónito y arrancando las primeras carcajadas hasta que comienza a entender el tipo de obra que se dispone a contemplar. Se trata de diálogos inconexos en los que, aunque los personajes cohabitan en el mismo espacio, parecen estar en puntos diametralmente opuestos del mundo, sin llegar al entendimiento, siendo esa imposibilidad de comunicación humana el objetivo principal del teatro de Ionesco.

Mary, otro nombre británico no menos típico, es la criada que, en determinados momentos dejará al público con la boca abierta debido a su excentricidad y sus aportaciones completamente ilógicas. Helena Lanza, que interpreta a la criada, avisa de la llegada de los señores Martín, una no menos rara pareja a la que da vida Fernando Tejero y Carmen Ruiz, pareja perfectamente conocida por su capacidad cómica mostrada en series de televisión. La irracionalidad de estos personajes llega al clímax en la escena en la que, continuamente, parecen no reconocerse hasta llegar a un punto en común para retroceder y volver a empezar.

Cuando ya todo el menú parece estar servido, aparece en escena un bombero (¿hay algo más extraño que un bombero en el salón de una casa preguntando si hay algún incendio en la casa?) que, interpretado por Javier Pereira, acaba aportando el extra de locura que la obra alcanza en su punto álgido, con todos los personajes en escena estando, cada uno de ellos, podríamos decir, a sus cosas. No puede venir mejor la frase "cada loco con su tema" en esta obra.



Joaquín Climent, que da vida al Sr. Smith, lleva desde principios de los años 80 subido a un escenario de la mano de los directores más importantes de este país, con lo que su carrera y su experiencia denotan la tranquilidad con la que interpreta su papel. En teatro ha participado en proyectos como "La Celestina" o "Don Juan Tenorio", y más recientemente lo pudimos ver en "Descalificados", hace un par de temporadas, de la mano de Pere Riera. En cine, entre un sinfín de apariciones, podríamos destacar su participación en producciones tan importantes como "Los lunes al sol" o "Mujeres al borde de un ataque de nervios", o la más reciente "Pieles". Pero ha sido la televisión la que más popularidad le ha dado, en series como "Farmacia de guardia", "7 vidas" o "El comisario".
Adriana Ozores, que pertenece a una gran familia de artistas, da vida a la señora Smith. También lleva haciendo teatro desde principios de los 80, en obras como "El misántropo", la maravillosa "Petit Pierre" (una de las obras más interesantes que he visto) o "Atchuss" (en la que coincidió con parte del elenco de esta obra). Ha participado en algunas de las series más importantes de la televisión, como "Velvet", "Los hombres de Paco" o "La señora", pero es en el cine donde ha conseguido su mayor reconocimiento, con películas como "La hora de los valientes" (Goya a la actriz de reparto), "Heroína", "La vida de nadie" o "La suerte dormida" (nominada por todas ellas al Goya), o las más recientes "Cerca de tu casa" y "Thi Mai". La locura que aporta al personaje de la señora Smith es esa locura "casera" de "señora de su casa" con tintes de normalidad en ciertos momentos que, rápidamente vuelven a la irracionalidad absoluta.


Fernando Tejero es uno de los actores más populares de la escena nacional por sus papeles en series como "Aquí no hay quien viva", "La que se avecina" o próximamente aparecerá en "El continental" la nueva serie de TVE. Actor de prolífica carrera, ha participado en más de una veintena de películas, entre las que destacan "El penalti más largo del mundo", "Días de fútbol", "Cinco metros cuadrados" o "La chispa de la vida". En el teatro hemos podido verle menos, aunque ha participado en montajes como "Atchuss", "Mitad y mitad" o "Piedras en los bolsillos". En esta obra da vida al Señor Martin, que aparece en escena con su esposa, como invitados a la casa de los Smith, para revolucionarlo todo y crear más caos dentro de una casa ya de por si muy peculiar.

Carmen Ruiz, que en la obra interpreta a la esposa de Tejero, es una asidua en series como "Cuestión de sexo", "Gym Tony", "Con el culo al aire" o actualmente en "Matadero". Tan prolífica es su carrera en televisión como en la gran pantalla, con títulos como "Fin", "Mi gran noche", "La vida inesperada" o "Villaviciosa de al lado". Sobre las tablas la hemos visto en montajes tan interesantes como "Bajo terapia", "Baile, sólo parejas" (de la compañía Animalario) o "Comedia idiota con título absurdo". En el papel de la señora Martin mezcla ternura y descaro, en una lucha continua con su marido de lo más divertido.



Helena Lanza, la benjamina del elenco, interpreta a Mary, la criada que resulta que conoce a otro de los personajes que aparecen en la obra en una escena atrevida y siempre en el ambiente de demencia que caracteriza al texto. Lanza, pese a su juventud, ha participado en cerca de una veintena de montajes, entre los que destacan "Los desvaríos del veraneo", "Comedia fallida", "La ola" o "Los cuatro e Düsseldorf". En esta obra, Lanza pone la fuerza, la locura desatada (que en esta obra ya es mucho decir), la pasión y la frescura de una actriz que se hace un hueco entre actores de mayor renombre para crear el personaje más singular de los que habitan esta peculiar casa british.

El último personaje que aparece en escena es el bombero que busca incendios y que no quiere que lo entretengan en la casa porque tiene que buscar fuegos en la ciudad, no por ello desaprovechando la ocasión para contar chascarrillos que parecen no interesar al resto de personas de la casa pero que acaban entrando en el mismo juego. El papel es interpretado por Javier Pereira, conocido intérprete que aparece en series como "Amar es para siempre", "Cuestión de sexo" o "Al salir de clase", y en películas como "Tu vida en 65 minutos", Stockolm" (Goya al mejor actor revelación) o la más reciente "Que Dios nos perdone", por la que fue nominado al Goya al mejor actor de reparto. Cuando el personaje del bombero aparece en escena, dota a la trama (si es que se puede decir que hay trama en este texto) de cierta frescura y jovialidad, aportaciones que Pereira lleva a cabo con facilidad y creciéndose en la paranoia del personaje al que da vida.



La escenografía, diseñada por Mónica Boromello, es uno de los puntos fuertes de la obra. Cuando el público accede a la sala, vislumbra a algunos de los personajes ya inmersos en el absurdo total, declamando frases en inglés sin ningún sentido a través de una enorme cortina traslúcida con la bandera británica que a modo de telón, da la bienvenida ambientando perfectamente la acción, que se lleva a cabo en el salón de una típica casona inglesa. Para completar la composición tan british, de fondo a modo de hilo musical, suena "God save the Queen". No hay nada recargado, más bien todo lo contrario, puerta al fondo que toma cierta relevancia en la acción y por la que entran los personajes, una alfombra con los mismos colores del Reino Unido y unas sillas que los propios personajes van moviendo a placer en función de lo que va pasando en cada momento. De especial importancia es un reloj que va mostrando el paso del tiempo con una pantalla que sirve también para mostrar otros efectos en el transcurso de la historia.

La música, otro de los elementos fundamentales de la función, corre a cargo de Luis Miguel Cobo. El autor consigue que las melodías, sonidos y ruidos sirvan de hilo conductor dentro de la "locura" general. Durante toda la función la música nos mantiene un poco "con los pies en la Tierra" dentro del desconcierto general sobre lo que está ocurriendo en escena.



"Vaya, son las nueve. Hemos comido bien. Sopa, pescado, patatas con tocino, ensalada inglesa" con esta frase tan "absurda" comienza esta peculiar historia circular, en la que nada es lo que parece, y lo que parece es todo menos coherente. Palabras, frases, textos, gestos, todo de una locura demencial, una serie de momentos y escenas inconexas (ni entre si ni en si mismas) que pese a su extravagancia y desmesurada irrealidad nos hacen pasar un rato divertido, y nos hacen ver lo "raros" que somos en nuestras costumbres sociales.
Como bien apunta la autora de la versión, Natalia Menéndez, "A la obra hay que acercarse sin buscar explicaciones. De lo que se trata es de sentir algo de asco mezclado con risa" como la vida misma....
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La cantante calva
Teatro: Teatros Latina
Dirección: Plaza de la Cebada 2
Fechas: Miércoles a Viernes a las 20:00, Sábados a las 19:00 y a las 21:30 y Domingos 19:00. 
Entradas: Desde 11,50€ LaLatina, entradas.com, ticketea, oferplan, atrapalo. Hasta el 24 de Junio.


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