Teatro: "El banquete" en Teatro de la comedia

Una de las experiencias teatrales más interesantes que se pueden ver en estos momentos, por su originalidad y formato. Seis actores nos harán de maestros de ceremonias de este interesante banquete, en el que nos darán un exhaustivo recorrido por algunos de los textos más relevantes de la literatura y el teatro, en lo que será un viaje por la existencia propia del ser humano, reflejada en los textos con los que se quieren transmitir los sueños, los miedos o los deseos. Una bella velada en la que los espectadores entraremos a formar parte activa del desarrollo del montaje.




Desde que accedemos al Teatro de la Comedia notamos que vamos a acudir a un hecho inusual, algo singular a lo que poca gente tiene acceso. Te van dirigiendo desde el hall por caminos distintos, para ir entrando por distintos lugares al espacio en el que se desarrollará este particular banquete. Una cena rodeado de los grandes clásicos del Teatro español, sentado a la mesa con unos actores que se desdoblan en miles de personajes, entrando y saliendo de ellos mismos para hacer de la velada una divertida "cena de amigos". La llegada a la sala ya nos indica el tipo de acontecimiento del que vamos a participar. Cada uno de nuestros "anfitriones", los propios actores fuera de personaje, aunque perfectamente ataviados para la ocasión, nos mostrará gentilmente el lugar que debemos ocupar, y nos obsequiará con una bebida para amenizar la velada.


De la colaboración del Teatro Nacional de Teatro Clásico (CNTC) y el Théâtre National de Bourdeaux en Aquitaine (TNBA), con sus directoras Helena Pimenta y Catherine Marnas a la cabeza, nace esta singular degustación de teatro clásico que ya estrenó Marnas en 2015 en Francia. Basándose en el ensayo "L´Espacie fabulaire" de Nancy Houston, las directoras nos ofrecen una cuidada selección de textos de grandes autores clásicos para hablar de los temas universales que preocupan al ser humano desde siempre, tales como la muerte, el amor, el honor, los sueños o los deseos. En esta original pieza se entremezcla la realidad con la ficción, las leyendas con las fábulas, los versos con la prosa, entrando en las universales historias de Moliére, Calderón de la Barca, Lope de Vega o Shakespeare


Para Helena Pimenta, codirectora de la obra, "El ensayo de Houston reflexiona sobre lo que somos como especie, un eje fundamental que articula todo el espectáculo en un posicionamiento no cínico de la vida. Es un viaje por la imaginación como la capacidad del ser humano que le ha permitido sobrevivir". Para Catherine Marnas, por su parte, " es un elogio a la imaginación, pero también a los actores y al teatro".




Para esta versión, la Compañía Nacional de Teatro Clásico cuenta con Álvaro Tato para versionar el texto de Houston, adaptándolo a nuestra literatura. Dentro de su dilatada carrera al frente de Ron Lalá, ya ha tenido oportunidad de trabajar textos clásicos en obras como "Cervantina" o "Siglo de oro, siglo de ahora", a lo que hay que sumar las colaboraciones en las versiones de "El alcalde de Zalamea", "La dama boba" o "El perro del hortelano" con la CNTC. La versión de Tato se diferencia de su homónima francesa en que se centra en los textos clásicos de nuestra literatura, como "La Celestina", "Don Quijote", "El burlador de Sevilla" o "El caballero de Olmedo", aunque mantiene personajes de la pieza original como Hamlet, Julieta, Edipo o Don Juan.


El propio Tato nos habla de que "existen conexiones inesperadas entre los textos, formando una especie de salón, un viaje donde todo va hilado". El autor nos invita a que "el espectador deje por un rato de ser consumidor para pasar a ser persona, y dejar de ser cliente para pasar a ser tribu" al entrar a formar parte de este banquete en el que "confluyen las palabras, la música, la danza y el vino".




Para este interesante symposium nos acompañan seis geniales intérpretes, que nos hacen las veces de maestros de ceremonias, narradores...y hasta acomodadores. Una potente mezcla de actores experimentados (Lola Baldrich, Manuela Velasco y Gonzalo de Castro), con tres miembros de la Joven Compañía de Teatro Clásico (Pablo Béjar, Jimmy Castro y Aleix Melé) hace del resultado una bomba de relojería en la que todos se complementan a la perfección, conexionando sus fuerzas para un resultado contundente y muy cercano, cosa que se agradece en actores de esa categoría. 




Tras el shock inicial de ser acompañado por uno de los actores a tu asiento, todo se naturaliza y se rompen las barreras para compartir con ellos mesa y mantel (y vino). Rota la cuarta pared incluso antes de comenzar la obra, los actores participan de esta experiencia de una forma natural, manteniendo la complicidad con los "comensales" en todo momento. Juntos, actores y público degustarán vino, zumo o agua, mientras brindamos por la imaginación. Este banquete es una fiesta en torno a la fantasía de la literatura, todos esos lugares a los que nos lleva, esos misteriosos rincones de nuestra alma que hemos descubierto con textos como "El avaro", "Edipo Rey", "La Celestina", "Romeo y Julieta" o "La vida es sueño".




Para la "debutante" Manuela Velasco esta ha sido una gran oportunidad que le ha permitido "acercarse con todo el amor y respeto del mundo a estos textos y al verso por primera vez". Confesaba la actriz que "soy seguidora de esta compañía, siempre había deseado hacer una obra con ellos pero no sabía si al llegar el momento me atrevería". Por su parte Gonzalo de Castro habla de como el público se queda "ojiplático ante una fórmula nada convencional", y nos describe el espectáculo como "una fiesta y un brindis al teatro y un homenaje a los actores", mientras reconoce estar excitado por su debut en "este templo de la comedia".



Es maravilloso ver la capacidad de los actores para entrar y salir del personaje, como saltan de Hamlet a Don Juan, de la Celestina o Julieta, de Edipo a Don Quijote, dando una intensidad diferente a cada uno, cargados todos de emoción y vida propia. Pero entre tanto se mueven entre nosotros los actores, hablándonos como si nos estuvieran contando algo en un banquete en el que por azares del destino nos hubiesen sentado juntos sin conocernos. La contundencia de la propuesta reside en esa distancia entre el actor, el personaje y el público, un espacio común en el que todo transita en armonía y en el que por una vez todos somos igual de vulnerables ante los acontecimientos

"Hamlet", "La Celestina", "Don Quijote", "La vida es sueño", "El avaro", "Hamlet", "La dama boba", "Romeo y Julieta", "El mercader de Venecia", "El caballero de Olmedo", "Don Juan" "Edipo Rey", "Macbeth", El burlador de Sevilla" y "Don Juan Tenorio" son los textos por los que buceamos a lo largo de la obra, mostrando como cada uno de esos personajes tiene un poco de nosotros. Los grandes textos para explicar la vida, para hacer un maravilloso alegato a la literatura y al teatro.


Esta versión es, sin lugar a dudas, un canto a las emociones y a los miedos, a la imaginación y a los sueños, al poder de la palabra como herramienta para poder soñar y sentir aquello que no hemos vivido. Una ceremonia de exaltación de nuestros mitos, de nuestros referentes, de aquellos personajes que han traspasado sus propios límites para convertirse en elementos fundamentales de nuestra cultura. Como ocurría con los personajes que presentaba Platón en "El banquete", aquí los personajes también nos plantean todos esos temas que han sobrevolado la literatura, el teatro, y por añadidura nuestras vidas. La importancia del individuo en si mismo y en la sociedad, vemos a Celestina reivindicando su vida, nos sorprendemos al escuchar a Hamlet atravesado por la duda de la propia existencia, vemos a Don Quijote defender a Dulcinea, a Julieta hablar de su amor desde las alturas de su balcón en Verona... Desde la Grecia antigua hasta nuestros días vemos como los temas que preocupan al mundo no varían sustancialmente.



Pero este montaje, además de su singularidad como espacio único en el que conviven personajes, actores y público, tiene la sencillez de aquello que se nos muestra desnudo, mostrando desde un primer momento todo su contenido. Así, la escenografía de Carlos Calvo nos deja a la vista desde el primer momento todos los elementos, tanto escenográficos como de vestuario, que se utilizan a lo largo de la obra. La iluminación, primordial en un montaje tan colectivo, corre a cargo de Enrique Chueca, mientras que las coreografías con las que nos sorprenden los actores han sido diseñadas por Nuria Castejón. Por último hay que destacar la música de Madame Miniature y Miguel Magdalena, que consiguen una banda sonora muy contundente, creando una atmósferas muy evocadoras.


Una experiencia colectiva muy interesante, por su singularidad y por su desarrollo, con momentos en los que los personajes forman su propio espacio, salpicados con instantes mucho más íntimos en el que te susurran al oído. Sin duda la ruptura absoluta de la cuarta pared da un plus al montaje, en el que nos sentimos parte activa de lo que sucede, pero una vez superado eso y pudiendo analizar el contenido con perspectiva, vemos lo ingenioso de la elección de los textos, la unión de obras antagónicas que al final coinciden en lo esencial, el ser humano y la imaginación que ha llevado a sus autores a escribir sobre temas que se muestran universales.
----------------------------------------------------------------------------
El Banquete
Teatro: Teatro de la comedia
Dirección: Calle del Príncipe 14
Fechas: Martes a Domingos 22:30. 
Entradas: Desde 25€ en entradasinaem. Hasta el 3 de Junio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

BUTACA DE PRIMERA EN INSTAGRAM