Teatro: "La camarera de la Callas" en el Teatro de las Culturas


Una de las mujeres que cosechó mayores halagos por lo que hacía, una diosa de la música capaz de interpretar ópera con una elegancia hasta entonces desconocida. Todo parecía sonreirle, la vida y la Historia se postraba ante ella, pero para la mujer detrás de la diva eso no fue suficiente. Vivió una tortuosa historia de amor que la destrozó y no le dejó ser feliz. La vida de María Callas es un claro ejemplo de que el éxito y el dinero no dan la felicidad.



Se dice que detrás de todo hombre siempre hay una gran mujer, pero en este caso al lado de esta gran mujer hubo una fiel escudera que la siguió y la cuidó durante toda su vida. Bruna Lupoli fue la amiga fiel, la compañera, la sombra de su sol, la estela que acompañaba y apoyaba a María Callas en todo momento. Una diva de voz prodigiosa pero de fragilidad emocional que tenía en su camarera a la persona que nunca le fallaba, que siempre le acompañaba sin llevarle nunca la contraria. Una vida marcada por la inestabilidad, que Bruna ayudó a que no se derrumbase en innumerables ocasiones.



Tomando como punto de partida el interesante texto del actor, director y dramaturgo italiano Roberto D´Alessandro, la actriz Laura Cepeda (encargada de interpretar a Bruna Lupoli) hace una versión cargada de ternura y momentos brillantes, intercalando las canciones de la soprano con la historia de su vida. Para esta adaptación, Cepeda se pone en manos de Eduardo Recabarren, un solvente director que lleva la obra al terreno casi documental, desnudando la escena para mostrar toda la intensidad del texto. El director, de dilatada carrera, sorprendió el pasado año con la adaptación de "La lección" de Ionesco, y hace un par de años con "Malestar que insiste".



Cepeda crea una Lupoli a su imagen y semejanza, se mete en la piel de la fiel amiga de la soprano para mostrarnos la relación entre ambas, "no eran la señora y la doncella, ni una rica y la otra pobre, eran dos prisioneras del personaje que decidieron interpretar" y en la que las dos necesitaban de la otra para sobrevivir. La actriz cuenta lo que le interesó de esta relación, "Lupoli estuvo 24 años cuidando a Callas y cuando la soprano murió, ella se fue y no volvió a hablar de ella" señala la autora para que se entienda la devoción y respeto que sentía por la cantante. Nos impresiona la capacidad para vivir a la sombra de alguien tan importante y que sea tal el respeto que nunca quisiese hablar sobre ella.

Para la actriz y autora del texto "El montaje es una evocación de los recuerdos de Lupoli desde su punto de vista, como si por primera vez alguien que siempre estuvo en secreto, escondida y callada, un día por fin hablara y explicara lo que siente". Una vida en la sombra para contar la primera mano esa versión oscura de la diva, marcada por su tumultuosa relación con Aristóteles Onassis, "toda una tragedia griega" para la actriz.




En estos interesantes tiempos parece que nos hemos empezado a dar cuenta de que las mujeres son parte esencial de la historia. De un tiempo a esta parte proliferan montajes que nos cuentan la vida de mujeres valientes, que marcaron su vida por la lucha de lo que querían. Con el estreno hace escasas fechas de "Gloria" el segundo episodio del ciclo "Mujeres que se atreven" en el Teatro del Barrio, se vuelve a alzar la voz sobre la figura de la mujer dentro del mundo de las artes. "Emilia" con la maravillosa Pilar Gómez en el papel de Emilia Pardo Bazán, "Una habitación propia" en el que Clara Sanchís da vida a Virginia Woolf o la maravillosa "Edith Piaf, taxidermia de un gorrión" de Kulunka Teatro, son algunos de los soberbios montajes que en los últimos tiempos se basan en la vida de mujeres ejemplares.

Este montaje va un paso más allá, mostrándonos la vida de dos mujeres inseparables, cada una desde un lugar muy distinto, pero que compartieron sus vidas durante varias décadas. La historia mostrada desde los ojos de una "actriz secundaria", que compartió alegrías y penurias con una de las más grandes, siempre fiel a ella y a si misma.





Durante cerca de hora y media y a modo de monólogo, Cepeda (en la piel de una tierna y cercana Lupoli) nos va desgranando la vida de la Callas y sus sinsabores amorosos. La historia comienza cuando la camarera entró a servir a la cantante, allá por 1923, y nos guía por toda la turbulenta vida de la soprano. Vamos descubriendo poco a poco la vida de la Callas, brillante sobre el escenario y oscura fuera de él. Desde su fulgurante escalada a la cima de canción, a su declive al conocer la relación de Onassis con Jackie Kennedy, el montaje nos irá mostrando la fragilidad de una cantante que lo tenía todo para ser feliz pero nunca lo fue realmente.

Franco Zeffirelli, Luchino Visconti, Marilyn Monroe son algunos de los personajes que irán "apareciendo" en escena a lo largo de la vida de la diva, personajes que hacen de hilo conductor para ir mostrando los destellos de luz y las tinieblas de la vida de la inigualable solista. Pero sobre todo la obra hace especial hincapié en su relación con Onassis, el hombre que se enamoró de su voz pero que luego le hizo la vida imposible.



El espacio escénico queda presidido por imágenes de la vida profesional y personal de la artista, en las que también aparecen los personajes que se cruzan por su vida. Estas imágenes se acompañan de un viejo piano, una maleta con un par de trajes de la cantante, una mesa con una botella y una silla en la que la actriz recuerda a su gran referente y amiga.

Pero como cabía esperar, los momentos más emotivos de la obra son precisamente en los que escuchamos la voz de la Callas interpretando fragmentos de "Norma" de Bellini, "Tosca" de Puccini y el impresionante "Oh mio babbino caro", momentos en los que parece que todo se para y "vemos" a la cantante en todo su esplendor.



Dos mujeres que compartieron sus vidas, disfrutando los momentos brillantes de la carrera de una de las principales figuras de la música y sufriendo con las desgracias que la persiguieron. Ambas se hicieron inseparables, cada una en su lugar. Una delante, con todo el esplendor de las grandes estrellas, la otra en un segundo plano, siempre detrás, pequeña y cuidando de que todo fuese bien.
La vida de una gran mujer contada por una de las personas que más la conoció, siempre con ella, admirándola y sufriéndola, viendo como llegaba a la cima y como se hundía por el amor no correspondido. Dos mujeres que se compenetraban para llevar a la cantante a las cotas más altas.
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La camarera de la Callas
Teatro: Teatro de las Culturas
Dirección: Calle San Cosme y San Damián 3
Fechas: Martes a las 20:00, Domingos a las 19:00.
Entradas: Desde 12€ en teatro-de-las-culturas . Hasta el 29 de Abril.


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