Teatro: "Playoff" en Conde Duque

El fútbol femenino es, en comparación con el masculino, un deporte minoritario. Atacado y maltratado, el deporte femenino en general y el fútbol en particular es menospreciado y devaluado por las instituciones, los medios y los estamentos deportivos, pendientes siempre de poner el foco en el deporte masculino y dejando a un lado al femenino. Es un ejemplo más de una sociedad machista, a la que aún le queda mucho por evolucionar para llegar a una igualdad plena.





Con los mimbres iniciales, La Joven Compañía tenía la atención del público más que asegurada. Con el foco centrado en el deporte más universal consiguen atraer a mucha gente que evitarían ir a una obra de clara denuncia social. Como un torbellino está creciendo día a día, como el equipo a lo largo de la temporada, después de una pretemporada llena de expectativas (como siempre nos ocurre ante un nuevo proyecto de esta compañía, fresca, transgresora, directa y voraz).



Pero el tema del fútbol no deja de ser una tapadera para lo que realmente se quiere contar. Una "localización" en la que hablar de las mujeres en una sociedad patriarcal, en la que estamos anclados en la Edad Media en muchas cosas. Este punto de partida (el partido de fútbol) da ritmo y tensión a la trama, y nos sirve de hilo conductor para ir contando lo esencial. Una bonita (y muy dura en ciertos momentos) puesta en escena que mezcla de forma muy inteligente los momentos deportivos con los personales.


La Joven Compañía se han convertido, desde su fundación hace algo más de cinco años, en una de las referencias de la escena teatral nacional. El proyecto dirigido por David R. Peralto cuenta sus montajes como éxitos, siempre con temáticas actuales y polémicas, dando luz a problemas latentes en nuestra sociedad. Durante estos años han colaborado con la compañía actores como Javier Gutierrez, Terele Pávez o Ariadna Gil, dramaturgos como Alberto Conejero, Nando Josu o Juan Mayorga, o directores como Gerardo Vera, José Padilla o Miguel del Arco.

En su corta trayectoria han conseguido emocionarnos, aleccionarnos, rejuvenecernos, concienciarnos... y siempre con grandes montajes. "La edad de la ira" es su buque insignia, una de las obras más potentes (en montaje y en contenido) que he visto en los últimos años. "Punk rock", "Hey boy, Hey girl", "La isla del tesoro", "El señor de las moscas" o "En la fundación" (con la que estarán en Abril en el Conde Duque) son otros de sus montajes más aclamados.




Para este montaje entorno a la figura de la mujer, la autora, Marta Buchaca, se reunió con las actrices y fue escribiendo el texto "para ellas", intentando plasmar en cada personaje lo que la actriz le proponía. Un trabajo coral que ha dado sus frutos, en un conjunto de pequeñas historias de chicas que tienen una afición común, el fútbol, pero que sufren en sus vidas todo tipo de discriminación. Es muy interesante como cada personaje se vertebra de forma diferente, creando un habitat en el que cada una se siente bien, mientras que el resto siempre intentan sacarla de su espacio de confort.

Con más de una decena de textos representados, Buchaca a conseguido reconocimiento con obras tan interesantes como "Losers", "Las niñas no deberían jugar al fútbol" (que ha sido llevada a México, Croacia, Chipre y Grecia), "En conserva", "Litus", "A mi no me digas amor" o "El año que viene será mejor" (por el que ganó el Max al mejor texto catalán de 2013). Esta es la primera vez que estrena en Madrid sin pasar antes por su Cataluña natal.



Este crisol de historias nos habla de un grupo de chicas asustadas, con infinidad de problemas en sus vidas que no saben bien como afrontar, pero ante todo son un grupo de luchadoras, que por separado son vulnerables pero que en grupo son invencibles. La unión ante la adversidad (tanto deportiva como vital) les ayuda a seguir con paso firme e ir esquivando obstáculos, hasta demostrarse a si mismas y al resto que pueden con todo. Cada una tiene sus sueños, sus metas, su idea de la vida, pero a la hora de ayudar a su compañera todas arriman el hombro y dejan de lado sus diferencias para conseguir sus objetivos.



Este dream team lo forman siete pedazo de actrices, que se dejan la piel en cada escena y lo dan todo por su personaje y por el equipo. Esta alineación de cracks en potencia es la formada por Ana Escriu, Cristina Varona, Yolanda Fernández, Cristina Bertol, Neus Cortés, María Romero y Cris Gallego. Este equipo de jabatas lo dan todo en el campo para sacar adelante este difícil reto, dar visibilidad a lo duro que es para un grupo de chicas poder jugar al fútbol. Incluso jugando en primera división (como le ocurre a Toni, interpretada por Cris Gallego) no te da para vivir de ello, algo bastante significativo si lo comparamos con el nivel de vida de sus homónimos chicos.



Pero más allá del deporte cada una tiene una vida, con todos los menosprecios, insultos, roles marcados, desigualdades y dificultades de ser mujer. La "mala madre" que no se queda con los hijos por ir a jugar al fútbol, la capitana que cuando hace de entrenador nadie le hace caso, los trabajos pagados por debajo de su rendimiento... realidades a las que se tienen que enfrentar todos los días para ir derribando muros, para ir allanando el camino, para conseguir que los insultos se tornen en elogios, para que la igualdad entre las personas no sea una utopía.


Siete historias conmovedoras que nos muestran los problemas de la juventud de nuestro tiempo, con relaciones turbias, enfermedades, amores imposibles, vidas alejadas de sus sueños, cargas familiares insoportables o relaciones afectivas que por momentos son el único pilar en el que agarrarse. Relatos desgarradores, cargados de sinceridad, que nos dejan el corazón helado, al ver lo difícil que puede resultar la vida cuando sólo te ponen trabas. Pequeños fragmentos de cualquier equipo (o pandilla) de chicas, en el que todo parece más difícil de conseguir por el simple hecho de ser mujeres.



Papeles desgarradores que nos hielan la sangre, como el de Ana Escriu (en el papel de Princess) que aparenta ser la más guay mientras está aterrorizada por dentro, una angustia que no le deja pensar ni vivir. Vidas pasadas de revoluciones, como la de Yolanda Fernández (en el papel de la Mami) que tiene que soportar toda la presión de su familia (suegra incluida) sobre sus hombros, en una persecución que no le deja respirar. Sueños rotos por amores no correspondidos, como Cristina Varona que no quiere ver como se están aprovechando de ella. Vidas al borde del abismo, en una continua huida hacia adelante, como María Romero (en el papel de Julia), en una lucha contra el mundo para demostrar que puede con todo.



Un equipazo que nos deja conmocionados por lo que nos cuentan y por la manera tan fresca y contundente con la que lo hacen. Ritmo endiablado mezclado con tiempos muertos, carreras interminables por la banda de la vida, que les lleva a intentar huir de sus propios problemas. Hay muchas maneras de contar la realidad que sufren ahora mismo las adolescentes, pero creo que hacerlo de forma tan clara, concisa y directa tiene mucho mérito.
El partido acabará, pero ellas tendrán que seguir luchando, porque con el pitido final sólo comienza el siguiente partido, el más difícil. El de ser madre ejemplar, el de ser la hija perfecta, el de dejar de lado tus sueños por preparar unos exámenes, el hacer frente a la crueldad de la vida, que las golpeará con mucha más dureza que el equipo contrario.
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Playoff
Teatro: Centro Cultural Conde Duque
Dirección: Calle Conde Duque 9
Fechas: Jueves a Sábados a las 20:000.
Entradas: Desde 8€ en condeduquemadrid. Hasta el 24 de Febrero.


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