"Vuelva usted mañana" en sala Tarambana


Ay de aquel mañana que no ha de llegar jamás!!! En 1883 Mariano José de Larra elucubraba sobre un don tan español como es la pereza, en su artículo "Vuelva usted mañana". Siempre escribió bajo los seudónimos de Fígaro, Duende, Bachiller o el Pobrecito Hablador.






En este caso divagaba sobre este azar mediante un personaje imaginario que nos lleva al Madrid más costumbrista y castizo de principios del siglo XIX, un artículo cargado de mordacidad y sarcasmo que nos muestra las características de la época.

En los tiempos actuales de ruido, de 150 caracteres y prisa para llegar a ninguna parte, no imaginaría Larra que su artículo podía ser tomado más bien como un elogio que como una ácida crítica a la pereza.

Si bien pretendía cambiar el gusto a la ociosidad de los españoles, parece que tanto tiempo después no hemos conseguido más que arraigar esta dote. Ya que, como bien expresaba, "a menudo no cenamos por la pereza de llevarnos la comida a la boca".


Fígaro nos recibe escribiendo afanoso un artículo, cuando Jimena, una vivaracha y charlatana criada le interrumpe en sus quehaceres para informarle que Sains-Délai, un ciudadano francés, ha venido a verle. El descaro de la criada dará ritmo a varias de las escenas, si bien su talante en un tanto desmedido para una criada de la época, este dotará de mucha agilidad a la obra.

El desmesurado descaro de Jimena aturullará en desamía a Fígaro, que en ocasiones la invitará a que pare de hablar. Aunque arrepentido de preguntar a Jimena incluso la cuestión más simple, Fígaro volverá a mostrar interés por sus asuntos a lo largo de la obra, aunque esta sea harto lenguaraz...



Al encuentro de Fígaro con el visitante francés, éste le informará que ha venido a España a realizar unas cuestiones burocráticas, que no le llevarán más de dos semanas, y de estas, le sobrarán cinco días. Avisado por Fígaro de la dificultad de tal empresa, la obra torna si cabe más sardónica cuando va entrando en escena un zapatero, un camarero, un genealogista, un sastre, un burócrata que tramitará los expedientes de Délai e incluso se da cita a una escribiente que morirá antes de que la conozcamos...



Ninguno de ellos le dará una solución inmediata a sus cuestiones ya que la respuesta siempre será "vuelva usted mañana", llegando a crear situaciones hilarantes. El zapatero que prometió entregarle unas botas a medida en dos días, obligará a Délai a comprarse unas botas ya hechas. Que decir del sastre que tardará al menos tres meses en fabricar únicamente la chaqueta o el genealogista que después de semanas de espera, resulta que confundió el apellido Díaz por Díez y tuvo que volver a empezar. El oficial de mesa, que cuando no perdía el expediente era porque estaba en trámite... Estos por contaros algunos de los desmanes y desvaríos de cada uno de los personajes con los que Délai se iba encontrando.

Délai, sobrepasado por la lentitud de la burocracia el gusto por la ociosidad de todos aquellos con los que se va topando, quedará atrapado en Madrid seis meses. como se resuelven los trámites después de la larga espera, no se lo contamos porque les invitamos a que vayan a descubrirlo ustedes mismos, en esta magnífica adaptación teatral, sin duda alguna les sorprenderá.




Irene Cupeiro Conrado dirige esta excelente adaptación dando vida a estos personajes que tantas veces habíamos imaginado. La compañía El Laurel realiza un trabajo de elenco que funciona en ocasiones como un engranaje perfectamente coordinado, que toma máximo esplendor cuando todos los actores con sus diferentes oficios y personalidades entran y salen gritando a Sans-Délai "vuelva usted mañana". Un elenco de jóvenes actores que nos transmiten con su saber hacer y sobre todo poniendo cuerpo y alma en escena las costumbres y formas del Madrid más castizo.



Germán García Sánchez, formado en Bululú 2120, es ya conocido por sus actuaciones en "Capítulo Séptimo", "Disparos en la niebla" o "Víctimas", y es sin duda una de las interpretaciones más destacadas en la piel de Fígaro, dando una forma peculiar a la forma de mover el bastón en sus andares y con expresiones típicas del romanticismo español, gestos, tonos y formas que constatan una magnífica interpretación, representando soliloquios a la altura de aquel Madrid que Larra pretendía recrear.

José Antonio Muriana Martín da vida a Sans-Délai, el ciudadano francés (que sólo un oriundo sabría que es un actor andaluz). De un modo magistral transmite la frustración y el agotamiento que le supone estar retenido en Madrid por unos trámites administrativos que solo le harían permanecer en España quince días, sin perder la elegancia ni los modales de un adinerado caballero que solo pretende dejar una parte de sus caudales en Madrid.



Irina Lérida Sánchez ha dado vida a personajes como Adela en "La casa de Bernarda Alba", Rosse en "Los que sueñan", María en "La enfermedad de la juventud" o Sonia en "Tio Vania". En esta ocasión nos hace reír y estremecernos con una joven criada, que baila, vive pudorosos amores y saca de quicio por charlatana a Fígaro.  

Gonzalo Calleja López es actor, clown, showman, animador, bailarín, performance...que se formó en TAI y Bululú 2120. Le hemos podido ver en "Roberto Zucco". En esta obra representa a Mariano, un genealogista que dice tener mucho dinero, poco tiempo y aún menos ganas de trabajar. Al final, accede a la propuesta de Délai, pero se equivoca y toda la información que le lleva meses buscar resulta ser sobre un apellido equivocado. Este personaje nos hará reír y en ocasiones sentirnos identificados porque representa la parte más exagerada de la ociosidad española




Alberto Campon Palomino, formado en la ESAD de Extremadura, representa dos personajes, el oficial de mesa que tramitará los expedientes de Délai y un Zapatero harto pintoresco, interesado por las monedas de Délai para hacerle unas botas, olvidando tomar medidas. El oficial de mesa al que también interpreta, es un andaluz que vino a Madrid por el consejo de un familiar suyo y entró en la administración sin saber leer, arrepentido está de la decisión porque resulta que a duras penas aprendió a leer, en su planta del Ayuntamiento es el único que sabe, y ahora tiene que trabajar.







Ivan Flores, formado en CIT La Mancha, ha formado parte de obras como "Bodas de sangre", "Las horas", "Ángeles en América", "Los que sueñan" o "Bienvenidos a Tebas". En este caso es Julián, un camarero muy lento y poco resolutivo que flirtea con Jimena al son de una música, si bien es cierto, poco castiza. Un personaje que nos hace esbozar una sonrisa cada vez que entra en escena y que transmite mucha fuerza.

Mitko Ivanov tiene una pequeña aparición en el papel de sastre, pero su función más importante es el vestuario y la escenografía de la obra junto con Miriam Vargas y Rusian González en diseño de iluminación y diseño sonoro.


Les animamos a que vayan a ver a este joven elenco de actores que componen la Compañía El Laurel y decirles también que tenía pensado escribir un final muy original, pero he pensado...que mejor lo dejo para mañana. Y es que ¡Ay de aquel mañana que no ha de llegar jamás!
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Vuelva usted mañana
Teatro: Sala Tarambana
Dirección: Calle Dolores Armengot 31
Fechas:  Domingos a las 20:30.
Entradas: Desde 12€ en entradium. Hasta el 28 de Enero




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