domingo, 5 de noviembre de 2017

Teatro: "Souvenir" en Teatros Luchana

Todos consideramos como algo positivo la capacidad de almacenar en nuestra memoria cientos de datos, a la vez que nos asombran las personas-enciclopedias que son capaces de ganar cualquier concurso del tipo de Saber y ganar. Sin embargo, hay quien tiene un auténtico cerebro USB incapaz de decidir qué recuerdos guarda y cuáles desecha, lo cual no resulta positivo para el que lo sufre. Este fenómeno se conoce como hipermnesia y hay muy pocos casos registrados. Souvenir nos permite conocer mejor este fenómeno a través de la historia de un hombre que tuvo que luchar contra su peor enemigo: su memoria. 



Souvenir gira en torno a la figura de Solomon Shereshevski, un periodista en la Rusia de los años 20 que fue diagnosticado como el primer caso de hipermnesia. A lo largo de la obra descubriremos la manera en la que Solomon trató de luchar contra su memoria con la ayuda del doctor Alexander Luria y su mujer, Magda.




Cuando una obra de teatro parte de un buen texto, ya existe una alta probabilidad de que el resultado sea más que notable. En este caso, el texto de Pablo Díaz Morilla fue seleccionado por la Factoría Echegaray para ser producido y a la vista de lo que se vio en el escenario, las razones están claras. A nivel de guion, Souvenir es prácticamente perfecta. El principio y el fin están enlazados muy inteligentemente y el desarrollo no decae en ningún momento gracias a que la trama amorosa y la del doctor están muy bien narradas. Por todo esto, no es casualidad que el autor recibiese el premio de Teatro Autor Exprés 2017.

Ya de por sí, la historia de un hombre que sufrió hipermnesia es un punto de partida muy atractivo, pero si a eso le añadimos un contexto como la Rusia de los años 20, se convierte en una obra más interesante aún, ya que no sólo tuvo que combatir contra él mismo, sino que también le tocó hacer frente a problemas externos y a una sociedad que lo redujo a un "mono de feria".




Si hay algo que se nota en Souvenir es que se trata de una obra en la que no se ha dejado nada al azar, se ha cuidado hasta el mínimo detalle y, sobre todo, se ha llevado a los escenarios con mucho cariño. Estamos claramente ante algo, que independientemente de que te guste o no el resultado, no se le puede negar arrojo y entrega en todos los sentidos. Se percibe que es el resultado de un largo trabajo en el que se ha puesto mucho empeño, algo lógico, si se tiene en cuenta que la historia de Solomon no podía haber sido contada de mejor manera.

Podíamos haber visto el clásico biopic que cae en los lugares comunes, pero Souvenir ha apostado por meternos de lleno en la mente atormentada de Shereshevski, mostrándonos esa desesperación que consume a un invididuo. El montaje consigue transmitirte esa desasosiego y te deja una gran sensación de impotencia, especialmente cuando sabes que no estás ante una historia orientada a un clásico happy ending.




Otro de los grandes aciertos de Souvenir es la dirección de Fran Perea, quien está cosechando grandes éxitos en su carrera profesional con su propia compañía de teatro, Feelgood Teatro. La estupidez -producida por su compañíaya era un ejemplo de sus habilidades interpretativas, y en este salto a la dirección ha demostrado su pasión por un proyecto en el que creyó desde el primer momento. Además, para levantar Souvenir, Fran Perea ha contado con una gran aliada como ayudante de dirección: Rocío Vidal, actriz y única protagonista de una de las mejores obras que ha pasado por el off madrileño, Los amores diversos.

Como se supone en un proyecto de este calibre, la dirección de los actores Ángel Velasco, Esther Lara y Steven Lance— es perfecta, pero quien se lleva la palma es su protagonista, Ángel Velasco, que se deja hasta el alma metiéndose en la piel de Shereshevski, transmitiéndonos su tormento y a la vez, una gran ternura que consigue hacer aún más humana la obra. Porque hay que reconocer que más allá de la hipermnesia, lo que nos aterra de Souvenir es la forma en la que sociedad no pudo aceptar a un buen hombre incapaz de gestionar sus emociones. Souvenir tiene escenas que son una montaña rusa de emociones y requieren una gran capacidad actoral para poder salir indemne de esos altibajos. No obstante, su protagonista demuestra estar a la altura de su personaje y le imprime un carácter que eleva el texto.

En lo que respecta a la escenografía, puede ser lo mejor que he visto en 2017. Impresiona desde el primer momento que entras en la sala, ya que además de dividir de manera perfecta las dos tramas, el entramado de cuerdas y las puertas, nos traducen la hipermnesia que sufre el protagonista. 




Souvenir es una de las pequeñas joyas que nos ha regalado la cartelera teatral este 2017 y a su vez, un gran relato que nos vuelve a demostrar que el teatro es el medio idóneo para acercarnos a ciertas historias.








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Souvenir

Teatros Luchana: Calle de Luchana, 38
Fechas: sábados y domingos de noviembre a las 19:15 horas
Entradas: desde 12€ por Atrápalo