domingo, 26 de noviembre de 2017

Teatro: "Obra de Dios" en Teatro Bellas Artes

¿En qué pensó Dios cuando creó el Cielo y la Tierra, las plantas, los animales y al ser humano?  ¿Cómo fue el día a día en la creación del mundo? ¿Cuál es la verdadera historia de Adán y Evari… y Eva? ¿Qué tipo de relación tuvo el Todopoderoso con Abraham? ¿En qué se inspiró el Divino para redactar, a través de Moisés, los Diez Mandamientos? ¿Cómo convenció a Noé para meter a todos los animales que poblaban nuestro planeta en un barco antes del diluvio universal?





Han pasado muchos años desde que el segundo hijo de Dios, Jesucristo, vino a la Tierra para comunicarse con el hombre e intentar redimir nuestros pecados pero… ¿realmente vino a redimir los pecados del hombre? Después de más de dos mil años, el Señor Dios del Universo, creador del espacio y el tiempo,  se decide a volver a bajar a nuestro planeta para comprobar cómo están las cosas, y es que eso de tener que auditar continuamente al hombre es agotador.  Decide que es momento de dar una revisión a una serie de leyes que dictó mucho tiempo atrás para adecuarlas a la época actual, y hete aquí la casualidad, que adopta la forma y cuerpo de Mariano Peña para comunicarse con los asistentes al Teatro Bellas Artes y, además de renovar su famoso decálogo de Mandamientos,  aclarar todo aquello que la humanidad siempre ha querido saber sobre las verdaderas razones de la creación del espacio y el tiempo, del ser humano y todo lo demás que nos rodea.  Pero… ¿realmente es necesario renovar el famoso Amarás a Dios sobre todas las cosas? No desvelaré más detalles e invito a todos aquellos que quieran conocer las verdaderas razones del Divino para crear el Universo tal y como lo conocemos, y por  qué no, echar de paso unas risas, que se acerquen al Teatro Bellas Artes antes del 7 de enero a desvelar todos estos misterios divinos puesto que esta narración, contada en clave de un humor hilarante,  hará saltar carcajadas del respetable en cada anécdota y en cada explicación del por qué de las cosas según la visión divina.



Cuando uno baja los dos pisos del teatro para asistir a este espectáculo, podría parecer que ha descendido a los infiernos, pero al entrar en la sala, la cuidada escenografía, obra de Asier Sancho, nos evoca un ambiente divino y celestial, como no podía ser de otra manera y como la obra merece. Se nos presenta una especie de entrada al reino de los cielos donde predomina el blanco puro y la iluminación con unas escaleras desde las que baja el propio Dios a contarnos el por qué de sus misterios y a llevar a cabo una revisión de sus propias leyes divinas. Un atril sostiene la Biblia que llevará en partes el timón de la historia en manos del arcángel Gabriel, y una lámpara divina se iluminará cuando la explicaciones de Dios requieran alguna aclaración demandada por el propio arcángel Miguel o de alguno de los asistentes al patio de butacas. Unas proyecciones en lo más alto de los cielos terminan de dar el toque moderno a la escenografía y a la obra.



La puesta en escena podría asemejarse, por la escenografía, proyecciones y demás, a una presentación o a una charla motivacional, en la que un “couch” va explicando las claves de su éxito, los pasos y decisiones que ha tomado en su carrera para llegar a donde está en la actualidad. Es casi un monólogo en la que Dios es el protagonista indiscutible y ve apoyada su tesis en sus dos ayudantes, Gabriel y Miguel, que tienen, cada uno de ellos, un papel bien diferenciado. Gabriel es el arcángel fiel y leal, más bien sumiso a su creador que acata sus órdenes sin pestañear y que va leyendo pasajes de la Biblia que apoyan las explicaciones del Todopoderoso. Por otro lado, Miguel adopta una actitud más crítica, empírica y, apoyándose en el público mientras rompe la cuarta pared pone en duda las decisiones y explicaciones de su creador, planteándole cuestiones de las que él, como todo lo ve, es omnisciente y omnipresente, va evitando de la manera más natural y cómica aplacando esta rebeldía con castigos tanto para el público como para el propio Miguel en escena.

Durante la hora y veinte minutos aproximada que dura la obra, el verbo se hace carne y habita entre nosotros para, además de actualizar sus mandamientos como ya se ha dicho, disertar sobre el famoso manuscrito divino que Él mismo inspiró tratar de explicar las mentirijillas que se cuentan en sus cientos de parábolas, capítulos y versículos. ¿He dicho mentirijilla? Perdón, quería decir omisión o transformación de la información.



Esta comedia, que triunfa en Nueva York, escrita por el estadounidense David Javerbaum y que podemos disfrutar en nuestro país gracias a la traducción de Marví Arrieta está producida por Txalo y Pentación Espectáculos y llega al Bellas Artes bajo la dirección de la británica, residente en España Tamzin Townsend (Héroes, La sesión final de Freud, El Método Gronhölm o Un Dios Salvaje) con la ayuda de los propios actores de la obra, Chema Rodríguez-Calderón, que interpreta el papel del arcángel Gabriel y del propio Mariano Peña, protagonista en el papel de Dios.

Del carismático Mariano Peña, también conocido por mucho como Mauricio Colmenero de la serie Aida, poco se puede decir que nos sorprenda. Un actor que empezó muy joven en el mundo del teatro y que hasta hace poco podíamos ver en los escenarios de la capital en Priscilla, la reina del desierto, que ha participado en un buen número de largometrajes como Fuga de cerebros  y que quizás es más conocido por su trabajo en televisión dando vida al ya famoso propietario del bar Reinols. En Obra de Dios da vida al Divino y el peso escénico que asumen durante toda la obra es brutal, puesto que ostenta un papel que durante los 80 minutos de duración del montaje no deja de dirigirse al público, siempre en clave del humor y casi a modo de monólogo parodiando, desde el respeto, algunas de las más famosas historias contadas por la Biblia. Su movimiento en escena, su atrevimiento cantando y hasta casi bailando y la autoridad que transmite mientras el público se desternilla de risa son dignos de elogiar.



El arcángel Gabriel es interpretado por Chema Rodríguez Calderón, que ha trabajado como actor en más de treinta producciones de teatro con Clásicas Envidiosas como su última representación en una obra de la que también es autor y que fue nominada en el presente año a los premios Max como autor revelación. Ha participado en series de televisión como Cuestión de Sexo y en el cine en proyectos como La Máquina de Bailar. Compagina la interpretación con la dramaturgia (trece montajes a sus espaldas) y la dirección (18 producciones, la mayoría de ellas con su compañía Martelache.  En Obra de Dios interpreta al arcángel Gabriel, personaje que durante casi toda la obra se mantiene en escena y cuyo apoyo al personaje de Dios es muy importante para que se mantenga el dinamismo de la obra y salga de la concepción de monólogo.



Miguel, el arcángel inconformista e inquieto y más rebelde, es interpretado por Bernabé Fernández. Actor con más de 20 años de experiencia interpretativa que aparece en escenarios teatrales en obras como Romeo o Te elegiría otra vez.  En cine, ha participado en películas como Madrid above the moon o No habrá paz para los malvados y en televisión ha aparecido en series como Águila Roja o El ministerio del tiempo. Como Miguel, Bernabé rompe la cuarta pared y se entremezcla con el público, como si de un presentador de televisión se tratara, para poner en duda las argumentaciones de Dios. Ejerce el papel de empírico y crítico, pero con respecto hacia su jefe con maestría y junto con Chema, soportan magistralmente el aplomo de Mariano en escena y van metiendo al público en la historia que se nos narra.



Obra de Dios es una pieza que sin entrar en la comedia ofensiva, critica hábilmente los deslices de la Iglesia y la religión a lo largo de los siglos y da una revisión a lo que siempre se nos ha contado, desde el punto de vista del creyente, sobre el origen de nuestro mundo y el respeto hacia la figura de un ente que gobierna y gestiona todo el Universo. Los tres actores nos hacen pasar un rato muy agradable entre risas y anécdotas por todos conocidos, con lo que solo se puede acabar esta opinión de una manera… Amén!




Obra de Dios
Teatro: Bellas Artes
Dirección: Calle del Marqués de Casa Riera, 2
Fechas: Del 8 de noviembre de 2017 al 7 de enero de 2018. Miércoles a viernes 20:30 h. Sábados y domingos (excepto 24 y 31 de diciembre) 19:00 horas. Funciones adicionales los días 19 (20:30h) y 25 (19:00h) de diciembre y 1 de enero (19:00h)
Entradas: Desde 9,75 € en Entradas.com, Atrápalo, Ticketea y 4Tickets. Hasta el 7 de enero.





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