miércoles, 11 de octubre de 2017

'El curso de tu vida' en Teatro Lara

Un actor que se atreve a interpretar en una misma obra dos papeles totalmente contrarios tiene mucho mérito, pero más lo tiene cuando no se atreve con dos, sino con cinco, como es el caso de Bernardo Rivera, el dramaturgo y único actor de El curso de tu vida, que se desdobla en cinco variopintos personajes.



La obra transcurre en un curso de cocina crudivegana impartido por Adrián del Castillo, un profesor con grandes dosis de inseguridad, que debido a unos problemas con su actual relación, no se encontrará con la fuerza necesaria para poder afrontar un curso que está condenado a fracasar desde el minuto 1. Al curso asistirán otros personajes como Antonio de Cuenca, un entrañable bibliotecario virgen; José Carlos Belmonte, un sevillano que se ha apuntado al curso para poder reconquistar a su esposa vegana; Lorena Sanz, una dicharachera secretaria que intentará que no se note la ausencia de Adrián; y Ben Idaivis, una actriz de cine atormentada que quiere reconciliarse con su hijo.




A lo largo del curso iremos conociendo en profundidad a todos los personajes y cada uno de ellos se irá desnudando (en sentido metafórico) hasta un punto en el que se quitan todas las capas que llevan por imposición desde el comienzo de la obra. La primera impresión que tenemos de todos los personajes es que estamos ante un repertorio de perfiles caricaturizados. Sin embargo, el gran logro de Bernardo Rivera es que consigue desmontar el estereotipo a cada escena que pasa. De manera, que hasta los personajes más caricaturizados consiguen que al final empaticemos con ellos.

Si hay algo que me gustó especialmente en El curso de tu vida, es la idea de que nadie es perfecto. Nadie lleva la vida que quiere, tiene una relación ideal o es un triunfador en su trabajo. Todos tienen taras (en el buen sentido) y son tan imperfectos como cualquier persona de carne y hueso, lo que hace que sea fácil conectar con el drama personal de cada uno de los personajes.


 


A pesar de ser un único actor, hay tantas transformaciones y cambios de escena que el ritmo no decae. Además, las tramas de los personajes están entrelazadas, por lo que ninguna escena es gratuita. 

El espacio principal es el taller de cocina, pero con el fin de crear otros espacios off que hagan avanzar la trama, hay parte de la obra que discurre en un baño y en un camerino. La escenografía es sencilla, pero el hecho de que sea un curso de cocina crudivegana hace que los personajes estén en constante movimiento y de paso, satiriza esta moda de cursos que ha invadido la capital.




Pepa Rus, más conocida por su faceta de actriz en series como Aída, El tiempo entre costuras o Gym Tony, hace una buena labor de dirección y consigue un tono de comedia amarga muy adecuado para la historia coral que se quiere contar. Una inteligente decisión es restarle dramatismo a ciertos momentos con la ruptura de la cuarta pared, lo que consigue también crear ese ambiente de "curso" gracias a la interacción de Bernardo con el público.

El curso de tu vida no es una comedia que busque la risa a toda costa y en ocasiones el drama se apodera del escenario, pero no por ello se debe calificar como una obra menor, sobre todo, teniendo en cuenta el gran trabajo de Pepa Rus y Bernardo Rivera, dispuestos a ofrecernos la cara más frágil del ser humano en formato crudivegano.

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El curso de tu vida
Teatro Lara: calle Corredera Baja de San Pablo, 15 (Sala Lola Membrives)
Fechas: lunes 9 y 16 de octubre a las 20:15 horas
Entradas: desde 12€ por Atrápalo