jueves, 10 de agosto de 2017

Teatro: "Pudor" en el Teatro Lara

Las situaciones que tienen que ver con el sexo siempre nos dan cierto pudor, aunque una vez que tiramos abajo todos nuestros prejuicios las situaciones son igual de naturales que cualquier otra. Este espectáculo cachondo (como él mismo se denomina) trata de hacernos ver lo divertido que puede ser el hablar de sexo sin tapujos, riéndonos de situaciones que nos podrían pasar a cualquiera sin temor a lo que puedan decirnos.




Pese a ser una de las temáticas más tratadas, la sexualidad y las relaciones personales nunca dejan de darnos motivos para reírnos, quizás por haber sido un tema tabú durante mucho tiempo o porque siempre es una temática que hace florecer nuestros instintos más primarios, algo que nos expone ante los demás, nos quita nuestra "máscara social" para mostrarnos como somos en lo más íntimo y personal.





Para esta divertida secuencia de sketches erótico-festivosla polivalente Silvia de Pé se ha lanzado a la piscina, escribiendo junto a José Recuenco y Elena Lombao esta locura, que también dirige e interpreta. El trío de creadores han conseguido una serie de pequeñas joyas de comedia, algunas rozando el absurdo, que nos muestran pinceladas de las vidas de gentes muy dispares, a las que sólo les une el sexo, en unos casos por lo que lo esquivan y en otros por ser pieza angular de su vida... Desde los instintos más básicos a los más reprimidos, en este abanico de historias encontraremos muy diversas formas de vivir la sexualidad.



La polifacética actriz zaragozana se atreve con todo, desde la televisión al cine, de la dirección a la interpretación. Con casi medio centenar de obras a sus espaldas, entre las que destacan "Our Town", "Perdona si te mato, amor", "Sin balas" o "La comedia de los enredos" (con la que está estos días en el Teatro Bellas Artes), ahora se embarca en un triple reto de dirección, guión e interpretación que antes había hecho en formato de microteatro (formato cercano a cada una de las escenas que forman esta obra). Un nuevo reto para esta mañica, capaz de hacernos reír a mandíbula batiente desde el momento que aparece en escena, una cómica de pies a cabeza.



Como acompañante en escena, le secunda José Carrillo (Ricardo Reguera en otras ocasiones) para dar vida entre los dos a más de veinte personajes, que nos van mostrando como en cuestión de sexo da igual la nacionalidad, la edad o la tendencia política, ya que todos tenemos nuestras experiencias, y lo que te puede parecer muy raro resulta que es mucho más común de lo que podías imaginar. Dos actores capaces de mutar, en cuestión de segundos, para pasar de un avión a un bar, dando vida a personaje de lo más variopinto.


Un escenario que se nos presenta prácticamente vacío, sólo con una mesa con un mantel rojo, una botella, un par de vasos y varios accesorios sobre ella. Los actores entran en escena y se sientan tras la mesa, comenzando la locura. Como si de una lectura dramatizada se tratase, los actores pasan las hojas del guión mientras interpretan las distintas escenas la obra, manteniéndose casi en todo momento sentados. Las escenas nos atropellan, con el ritmo frenético con el que los dos actores pasan las hojas del  guión

La posición frente al público hace que el diálogo con los espectadores sea constante. Los escasos momentos en los que alguno de los actores se levanta hace temblar a los asistentes, con momentos en que los propios espectadores se convierten en los protagonistas de la escena.



La química entre los dos actores es impresionante, por momentos parecen estar en el salón de casa por la fluidez con la que se desarrollan los diálogos, siempre marcados por la singularidad de los personajes y las situaciones que viven. Una choni en una peluquería, un cowboy que nos habla de su sexualidad, un miembro del Opus, una virgen dispuesta a todo... situaciones de lo más extravagante que se desarrollan siempre tras esa mesa que hace las veces de barra de bar o la habitación de un adolescente en busca de cibersexo.




Una comedia desenfrenada, original y sin pelos en la lengua. Unas historias que nos harán reírnos de nosotros mismos y de la cantidad de cosas de las que nos da vergüenza en torno al sexo. Palabras como latex, seda, sensualidad, sexo u orgasmo sobrevuelan la obra durante cada escena, demostrando que por muy raros que sean los personajes siempre el sexo forma parte de sus vidas.
La potencia y vitalidad que desprende Silvia es difícil de mantener, con momentos en los que incluso su compañero no puede evitar el reírse. Pese a este torbellino que se como la escena y hace suya toda la sala, José Carrillo aguanta estoicamente, con momentos de gran brillantez, siguiendo el ritmo frenético que le marca la actriz.




"Como decía mi madre: Se puede ser muy cerda, pero estar siempre limpia". Con esta frase podemos resumir lo que es la obra. Una historia que habla de sensualidad, sexualidad y erotismo sin ruborizarse, capaz de reírse de todo sin necesidad de acudir a lugares comunes y con situaciones que nos harán pasar un rato muy divertido. Una experiencia que nos hará abrir un poco la mente y ver que se puede hablar sin complejos de nuestra sexualidad, porque todos tenemos y queremos sexo, da igual el tipo de persona que seamos o el lugar del que vengamos.

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Pudor
Teatro: Teatro Lara
Dirección: Calle Corredera Baja de San Pablo 15
Fechas: Lunes a las 20:15
Entradas: Desde 12€ en teatrolaraentradasymasatrapaloteatromadrid