domingo, 27 de agosto de 2017

Teatro: "Antígona" en el Teatro Pavón Kamikaze


Las luchas de poder, los egos o la codicia han sido temas universales a lo largo de toda la Historia de la Humanidad y por extensión en su reflejo sobre las tablas del teatro. Sólo de esta manera podemos entender que un texto de Sófocles de hace tres mil años sea tan universal, y que todos los temas que en él se tratan continúen de rabiosa actualidad. El ser humano como animal que busca siempre su propio beneficio sin mirar a quien daña por el camino, mirándose al ombligo sin importarle lo más mínimo lo que le pasa a quien tiene frente a él.



A mediados de 2015, tres de los directores teatrales de nuestro país se reúnen para crear el Teatro de la Ciudad, "un espacio para la investigación, la reflexión, producción y exhibición escénica", como ellos mismos lo definen. Miguel del Arco unió sus inquietudes y conocimientos a Andrés Lima y Alfredo Sanzol para crear, al cobijo del Teatro de la Abadía, un nuevo concepto de espacio escénico. En un primer momento quisieron regresar al teatro griego, el comienzo de las artes escénicas, para dar su toque personal a tres de las tragedias más universales (las cuales siguen de actualidad por los temas que tratan): "Edipo Rey", "Medea" y "Antígona".


Las tres obras (y el nuevo concepto creado por estos tres genios) fueron una de las noticias de aquella temporada, siendo las tres éxitos arrolladores de crítica y público. La pasada temporada se repusieron las obras de Sanzol y Lima de nuevo en el Abadía, pero "Antígona" tuvo que esperar unos meses por los compromisos laborales de Carmen Machi. El Teatro Pavón Kamikaze ha sido el lugar elegido para esta reposición, convirtiéndose en un arrollador acontecimiento que da el pistoletazo de salida a la segunda temporada del teatro y que coincidirá en fechas con su primer aniversario.


La complicidad entre el director y Carmen Machi ya quedó plasmada en el sobrecogedor monólogo "Juicio a una zorra", con el que la pasada temporada colgaron el cartel de "no hay entradas" en el Teatro Kamikaze. Con unas agendas cargadas de trabajo, Miguel del Arco y Carmen Machi son dos de los mayores atractivos actualmente de la cartelera española. La Machi estrenará este año dos obras, "La pintora de las meninas" y "Cronología de las bestias" mientras tiene pendiente de estreno un par de películas. Por su parte Miguel del Arco, volverá a final de año al Kamikaze con "Arte", mientras sigue inmerso en varios proyectos y esperamos que continúe con las reposiciones de sus obras más emblemáticas, como ocurrió la temporada pasada con "Misántropo", "Hamlet" o "La función por hacer".


Como todas las obras de Miguel del Arco, sobre todo las versiones de grandes clásicos, la potencia visual del conjunto es contundente, marcada por unos personajes moldeados al milímetro con sus filias y sus fobias expuestas en cada momentos en su justa medida. Pero si algo impacta sobre manera de este montaje es la idea del elenco llevado a sus últimas consecuencias. La unión de todos los actores para convertirse en un solo elemento y actuar al unísono es demoledor. La contundencia del grupo inquisidor ante Antígona, el pueblo que se comporta como un defensor de los dictámenes de su mandatario... un recurso que marca la obra con gran acierto por la jerarquía que siempre imponen los colectivos unidos frente al individuo.



Este gran elenco, encabezado por Carmen Machi en el papel de Creonte, es un conjunto perfectamente engrasado, mezcla de destreza interpretativa coral con momentos sublimes de todos y cada uno de ellos por separado. La fabulosa Manuela Paso es la encargada de dar vida a la desolada Antígona. Junto a ella Ángela Cremonte (en el papel de Ismene, hermana de Antígona), Raúl Prieto (en el papel de Hemón, hijo de Creonte y amante de Antígona), Cristobal Suarez (Tiresias), Yon González (Corifeo), Silvia Álvarez y Jose Luis Martínez.


La gran novedad en esta impactante versión es la figura de Creonte, un hombre en el texto original de Sófocles y que en este caso interpreta Machi. La apuesta es del todo intencionada y estuvo en la propuesta desde el primer momento. Miguel del Arco quería centrar la trama en la idea de la corrupción del poder, como el personaje de Creonte se ciega al sentirse poderoso, sin atender a razones de ningún tipo. "El dinero crea siervos y opiniones y corrompe más deprisa que la muerte" es la frase que enarbola Creonte al inicio de la obra como ejemplo de la corrupción del poder, y por la que será atrapada al alcanzar la notoriedad. La idea de que los dos personajes principales fueran femeninos centra la historia en el poder y la política, dejando de lado el problema de género que se plantea en el momento en que aparece el personaje masculino como símbolo de poder.



El duelo actoral entre Carmen Machi y Manuela Paso es de lo más desgarrador que se puede ver sobre un escenario. La angustia de Antígona por querer enterrar a su hermano muerto contrarresta con la implacable firmeza de Creonte, cegado por su posición de poder, que ve en su acción una traición al conjunto de la sociedad. Dos actrices sublimes que en cada escena se dejan el alma, una en su desgarradora y enfermiza idea de dar sepultura a su hermano, y la con su mano de hierro a la hora de cumplir la ley. Las escenas en las que ambas se "enfrentan" en escena hacen saltar chispas, con momentos de una tensión y fuerza que habría encandilado al mismísimo Sófocles, TRAGEDIA en mayúsculas y en estado puro.



Uno de los momentos más impactantes, visualmente hablando, es la encarcelación de Antígona. Pura poesía escénica, un trabajo de coreografía sublime que nos transmite desde el primer momento la angustia de la escena. El sufrimiento de una Antígona a modo de mártir, llevada en volandas por la multitud, dota a la escena de un tono desgarrador, con Manuela Paso volando por la escena como una diosa que debe ascender al cielo para pagar sus pecados y sus deudas con la sociedad. La escena se tiñe de dolor y belleza a partes iguales, una potencia y destreza al medir los tiempos que nos dejan pensando en ella durante unos minutos.



Entre todos los momentos sublimes que tiene la obra, la escena en la que Tiresias habla con Creonte puede ser el único momento en que el secundario supera en escena a las protagonistas, tanto porque el texto así lo indica como por la interpretación "sobrenatural" de Cristobal Suarez. Una escena cargada de tensión, casi de violencia, en la que por primera vez vemos a un Creonte vulnerable. De gran trascendencia en la obra, tiene la difícil tarea de devolvernos a la obra tras la encarcelación de Antígona. La garra que va adquiriendo con cada frase en personaje de Tiresias, engrandando su figura y empequeñeciendo la de Creonte, es sobrecogedor.



La obra va subiendo de intensidad en cada escena, con momentos más pausados que nos dejan tiempo para reponernos. La puesta en escena, en apariencia sencilla, es abrumadora y se convierte en uno de los mayores aciertos de la propuesta. Una escenografía (diseñada por Eduardo Moreno, Alejandro Andújar y Beatriz San Juan) que no deja de mutar, alcanzando su zenit en el tramo final de la obra, en la que adquiere vida propia. Pocas veces un "telón" aportó tanto a una obra, con unos juegos de luces que dotaban a la escena del dramatismo necesario en todo momento. Una auténtica obra de ingeniería, muy acorde con los montajes escénicos con los que nos sorprende del Arco últimamente (como olvidar el cubo "mutante" de su obra "Refugio").


Cargada de fuerza y poesía, la obra es una perfecta interpretación de lo que tiene que ser una tragedia. Angustiosa de principio a fin (sobre todo en la piel de Antígona), toca temas universales que trascienden la historia que se está contando. La ejecución de las escanas perfectamente medidas, nos da tiempo a reposar cada una mientras esperamos ansiosos el siguiente asalto. 
Una obra cargada de verdad en la que todo encaja alrededor de un texto brutal. Una manera de refundar el concepto de tragedia, actualizándolo y haciéndolo mutar hasta parecer un texto contemporáneo (algo en lo que Miguel del Arco se ha convertido en experto). Una obra maestra, que nació de uno de los proyectos más interesantes de los últimos años. Habrá que seguir atentos a lo que se sacan de la chistera este trío de genios.
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Antígona
Teatro: Teatro Pavón Kamikaze
Dirección: Calle Embajadores 9
Fechas: Miércoles a Sábado a las 20:30, Domingo a las 20:00
Entradas: Desde 20€ en TeatroKamikazeatrapalo