lunes, 26 de junio de 2017

Teatro: Huevos con amor. En el Teatro Lara

Paloma Paso interpreta este extraordinario monólogo escrito por su hijo Ramón Paso y dirigido por Mariano de Paco Serrano. La actriz da voz a Carmela, una mujer de sesenta años que con un humor negro soberbio y otro tanto de ternura que nos hace amarla desde el primer minuto, consigue sumergirnos de lleno en la dramática historia de su vida.

El monólogo arranca con una Carmela a la que se oye gritar sola por su casa y que enseguida nos cuenta con voz condescendiente, casi de no haber roto nunca un plato: "Grito porque estoy triste, por eso grito como una loca, porque estoy muy triste. Bueno, por eso y para fastidiar a mis vecinos. Es que mis vecinos me miran mal, me miran mal porque soy pobre, si fuera rica no me mirarían mal. Ni me mirarían. Porque si fuera rica no viviría en esta casa. A mis vecinos no debe gustarles que sea pobre, a mí tampoco me gusta serlo, eh, pero como no me hablan no se lo puedo explicar."

Y así durante una hora.  

Tomando como hilo conductor del discurso, los intentos fallidos de suicidio que han perpetrado cada uno de los miembros de su familia y de sus seres queridos a lo largo de la vida, Carmela va construyendo un relato poliédrico y lleno de matices, desgarrador en su conjunto pero narrado con un humor magistral que destila ironía, dulzura, perspicacia y a veces incluso cierta ingenuidad que le va estupendamente al personaje para seguir adelante y no caer en la desgracia más absoluta.

Carmela va desmenuzando su vida para enseñarnos a una Carmela niña, hija de una madre desequilibrada y egocéntrica, a la Carmela adolescente que ansía un futuro mejor y conoce al patán de su futuro marido, a la Carmela adulta que sin ningún recurso hace lo posible por sacar adelante a su familia, y a la Carmela de ahora, que ya no tiene claro para qué seguir viviendo: “Si irse al más allá significa dejar de planchar, de barrer y de fregar, pues oye, no me parece una cosa tan terrible” dice con sorna en cierto momento. Carmela cree que su vida ya no tiene sentido, eso nos cuenta mientras se lo cuenta en realidad a sí misma, hasta que descubre un motivo para seguir viviendo o hasta que nos descubre que siempre hay un motivo para seguir viviendo.

La historia no deja un poso triste ni desesperanzador pese a su dramatismo, al contrario, es un canto a la vida y a la supervivencia que nos lleva a encontrar en otros lugares que quizá hasta entonces no habíamos sabido vislumbrar, las razones para seguir adelante.

Huevos con amor es un monólogo redondo que no deja puntada sin hilo, estamos ante una historia muy bien construida que es a la vez una denuncia social y aborda temas tan controvertidos como el de los pisos ocupados, y tan a la orden del día como la falta de posibilidades y de recursos de una parte no tan pequeña de la población de nuestro país.
Un monólogo escrito por el dramaturgo y director de escena Ramón Paso, que, con el ingenio y la lucidez, en un modo distinto pero igualmente eficaces, de su bisabuelo Jardiel Poncela y de su abuelo Alfonso Paso, nos toca, nos llega dentro, nos enseña, nos hace desternillarnos de la risa y nos acompaña en nuestras propias penurias y luchas. O cuando no son las nuestras propias, logra lo que muchas veces no llegamos a conseguir por nosotros mismos, tan empeñados en mirar hacia otro lado o en contarnos excusas que justifiquen nuestro desapego ante las desgracias cotidianas que nos rodean, enseñarnos que todos podemos estar ahí, en la mierda, que solo hacen falta unas cuantas adversidades y un poco de mala suerte para ser Carmela. Una Carmela que también nos transmite afán de lucha y una buena dosis de ternura.

Esto no es un monologo al uso de una señora o un señor que sale y cuenta chistes, esto es teatro, puro teatro. Como bien explica la actriz en una entrevista. 

Paloma Paso, hija del dramaturgo Alfonso Paso y nieta de Enrique Jardiel Poncela, ha centrado su carrera en la interpretación teatral con obras de maestros tales como su propio abuelo Jardiel Poncela, Mihura, Unamuno, Natalia Ginzburg o Mamet, entre otros. La actriz nos cuenta que hay días en los que el público no para de reír y otros en los que parece que el público esté pintado, ni se mueve. Ella, acostumbrada a hacer comedia, comenta que esto siempre ocurre. Así que no se corten si quieren reír: Rían sin pudor, porque para que crezca el monologo hace falta el aliento del público, su participación y sus risas. Entrar en el monologo hace que el monologo y el monologuista estén muchísimo mejor.


Mariano de Paco Serrano
(Murcia, 1972) Director de esta pieza teatral, ha dirigido ya más de una cincuentena de obras y tiene varios premios a sus espaldas.

Así, a todas luces, estamos ante tres grandes artistas que se han juntado para poner en escena esta pieza que lleva por título Huevos con amor.
El Teatro Lara haciendo gala de una interesante labor cultural con amplia oferta teatral y ofreciendo atractivos abonos de temporada, acoge hasta el 27 de agosto esta obra que no deberían perderse.


Huevos con amor
Teatro: Lara
Dirección: Calle Corredera baja de San Pablo 15
Fechas: Hasta el 27 de agosto. A las 19:15 hs.
Entradas: Desde 12€ en Teatro Lara y en Entradasymas