viernes, 24 de febrero de 2017

Teatro: "Tristana" en Teatro Fernán Gómez


El maravilloso texto de Benito Pérez Galdós se representa estos días en las tablas del Teatro Fernán Gómez una historia sobre la emancipación de la mujer, la lucha por la igualdad y las dificultades con las que se han encontrado en un mundo mayoritariamente machista. Duele ver lo poco que hemos avanzado en ciertas cosas y lo mucho que nos queda por avanzar en lo que a la igualdad de oportunidades se refiere. Impresiona mucho lo actual que se ve un texto escrito hace más de un siglo. 





Hay que reconocer en primer lugar el valor que tiene hacer una versión de una obra tan emblemática de la literatura y tan conocida por el gran público por su versión cinematográfica. El vértigo que debe dar tener en todo momento la referencia de la película de Buñuel no debe ser nada fácil, ya que se trata de una de las películas más importantes del cine español y las comparaciones pueden ser odiosas en muchos casos... Si nos olvidamos de la película y nos ceñimos a la versión que nos ocupa, hay que decir que es una propuesta interesante e innovadora.



El texto ha sido versionado por Eduardo Galán un experto en estas lides, que ya ha escrito los libretos de textos tan importantes como "El zoo de cristal", "El caballero de Olmedo" o "La Celestina". Autor con una gran vis cómica, suyos son los guiones de éxitos como "Los diablillos rojos", "La curva de la felicidad" o "Hombres de 40". La dirección corre a cargo del polifacético Alberto Castrillo-Ferrer, responsable de títulos tan exitosos como "El Test", "Si la cosa funciona" o "Feelgood" y que ha participado como actor en montajes tan memorables como "El cojo de Inishmaan" o "Todos eran mis hijos", domina a la perfección todos los elementos que componen una obra teatral.




Con unos cimientos tan sólidos en las bases de esta obra el reparto se fortalece a base de nombres muy reconocibles para el gran público y que demuestran su valía desde el primer momento. El papel de Tristana corre a cargo de una deslumbrante Olivia Molina, que empieza radiante y exultante para ir marchitándose poco a poco. La actriz afronta con este su segunda versión de una película tras la reciente "Todo es mentira". En el papel de don Lope tenemos a Pere Ponce, un papel con muchas dobleces que consigue dominar en todo momento. El actor ejerce de manera magistral el rol de enamorado y protector, creando un personaje con el que se va empatizando más según avanza la obra.




La genial María Pujalte da vida a Saturna, criada de don Lope y confesora de Tristana, dejando claro que los papeles secundarios son tan importantes como los principales y dejando huella en cada escena de su saber hacer. Su personaje rebosa ternura y cordura dentro de una historia plagada de "locos" enamorados. Por último Alejandro Aristegui encarna a Horacio, el pintor que roba el corazón de Tristana. Pese a ser el menos conocido de los cuatro(al menos para el gran público), mantiene el tipo en todo momento y sale airoso en su papel de amante, personaje que se va descubriendo poco a poco.




Con una puesta en escena sobria y elegante, la historia comienza guiada por la fuerza vital de Tristana, mujer inquieta y rebelde, necesitada de conocerlo todo y que quiere apoderarse de un mundo demasiado machista para una chica como ella. Desde el primer momento se muestran claramente los roles de cada uno de los personajes. Así mientras la joven soñadora es un caballo desbocado, don Lope intenta ser su "domador", manteniéndola aislada de todo aquello que ella quiere. Por su parte Saturna es en todo momento la cuidadora que aconseja y educa a la chiquilla, intentando que escape de las "garras" de su tutor.



La aparición de Horacio, pintor del que la joven se enamora perdidamente, hace estallar el conflicto entre el tutor y la chica. Ella quiere vivir y disfrutar de su amado mientras don Lope pone todo tipo de trabas para que ese amor fracase. La escenografía nos reserva un espacio para el nido de amor de los jóvenes, que cohabita con el salón de la casa del tutor, lo que genera escenas muy sugerentes, entrelanzando ambos escenarios con los personajes hablando desde la lejanía.




Pero lo más interesante del texto no tiene tanto que ver con la historia de amor sino con la vida de una mujer en una época en la que todo les era vetado. Una chica que se rebela contra su destino e intenta vivir su vida, sus sueños, cosas tan sencillas como poder ser maestra, estudiar o llegar a ser alguien importante (llega a hablar de ser diputada). Impresiona lo innovador del texto para la época en la que fue escrito, pero por otro lado da bastante pena pensar lo lento que se avanza en cuanto a la igualdad se refiere.



La historia de Tristana debe hacernos pensar sobre la sociedad en la que vivimos, en la que un tutor coarta la libertad de su pupila por el hecho de ser mujer. Una sociedad que veía con malos ojos que las mujeres votasen, que fueran personas relevantes, dejándolas encerradas en casa como quien apresa a un delincuente en una prisión. Es interesante apreciar la diferencia entre los dos papeles femeninos, que es muy apreciable en nuestra sociedad. Mientras la joven tiene en su cabeza la idea de un mundo igualitario, Saturna le pone los pies en la tierra, pero a la vez la empuja por la ventana para que intente volar y vivir una vida que ella no pudo disfrutar. Cada generación parece que puede volar un poco más, pero aún queda mucho para que las mujeres no tengan un don Lope que las encierre en una jaula.
--------------------------------------------------------------------------------------------------
Tristana
Teatro: Teatro Fernán Gómez
Dirección: Plaza de Colón 4
Fechas: Martes, Miércoles, Jueves, Viernes y Sábados 20:00, Domingos  19:30
Entradas: Desde 12€ en teatrofernangomezentradas.com y atrapalo