viernes, 3 de febrero de 2017

Teatro: "La piedra oscura" en Teatro Galileo

Poco se puede decir de esta obra que no se haya dicho ya. Uno de los mejores textos de los últimos tiempos, triunfadora absoluta de la gala de los premios Max, el descubrimiento de Nacho Sánchez como una de las mayores promesas de la interpretación de nuestro país, el espaldarazo definitivo para un Daniel Grao en continua ascensión. La verdad es que todo lo que se pueda escribir sobre esta obra se quedará corto, sólo el placer de entrar en la sala, disfrutarla, sufrirla y sentirla, nos dará la verdadera dimensión de este fenómeno que ha pulverizado todos los registros, dos años de representaciones y el rumor (cada vez más insistente) de su posible salto a la gran pantalla.



El texto de Alberto Conejero es un diamante que bajo la dirección de Pablo Messiez (uno de los directores más perseguidos y aclamados del momento) ha terminado por convertirse en algo más que una obra de teatro, encumbrando a todos sus miembros al estrellato. Conejero llevaba años representando obras en el off madrileño, siempre muy centrado en la defensa de los derechos LGTB. Obras como "Cliff", basada en la vida de Montgomery Cliff, fueron marcando su camino hasta llegar a escribir este maravilloso texto sobre Rafael Rodriguez Rapún, última pareja de Federico García Lorca.




La repercusión que está teniendo Pablo Messiez en nuestra escena puede ser equiparable en la que tuvo Amenabar o Julio Medem con sus primeras películas. Todo lo que toca lo convierte en oro. Después de éxitos como "Las plantas" o "La distancia", el pasado mes de Diciembre arrasó con su obra "Todo el tiempo del mundo" en las Naves del Matadero, agotando entradas para todos los pases. Y para este año se espera su desembarco en el Teatro Abadía con la obra "He nacido para verte sonreír" en la que volverá a tener bajo sus órdenes a Nacho Sánchez, que compartirá escena con la gran Isabel Ordaz.



Este maravilloso encuentro entre dos personajes antagónicos, que han sido llevados a una situación límite por motivos muy dispares y que les lleva a conocer lugares comunes de sus almas, ha sido el espaldarazo definitivo para sus dos intépretes. En el caso de Daniel Grao, la obra ha supuesto su salto definitivo a la gran pantalla. Aunque ya había tenido papeles interesantes en teatro ("Emilia" o "La avería"), y en cine ("La flaqueza del Bolchebique" o "Los ojos de Julia"), su papel de Rafael le ha llevado a papeles más relevantes en películas como "Julieta", "Acantilado" o "Palmeras en la nieve".




Si espectacular es la interpretación de Grao, el joven Nacho Sánchez (desconocido para el gran público) se consagra como la auténtica revelación de la obra, con un papel tierno, desgarrador y temeroso de todo lo que le sucede. Un personaje que nos duele, nos agobia, nos angustia y nos descubre el lado oscuro de las guerras, las personas que se ven empujadas a luchar por algo por lo que no creen y de lo que no entienden nada. Sánchez será, sin duda, una de las sensaciones de la temporada. Tras finalizar con "La piedra oscura" y estrenarse en el Abadía, acabará la temporada en el Teatro Español con el monólogo "Iván y los perros".





La historia merece toda la repercusión que ha tenido, un texto plagado de sinceridad, de bondad, de sentimiento. La verdad de una guerra oscura, llena de aristas que pasan desapercibidas, de personas que sólo quieren que todo acabe, que el horror pase de largo y no les salpique. Conejero nos cuenta las angustiosas horas de Rafael en una cárcel de Cantabria y su peculiar relación con el militar que le custodia. Lo que comienza una tensión propia de dos enemigos, va girando hacia lo más profundo de las personalidades de dos personas aterradas por su situación. El punto de vista que se nos plantea (el más común en cualquier guerra) es el de dos personas que no quieren estar donde están, que no les importa nada la guerra, que prefieren hablar de música, de teatro, del legado que hay que dejarles a las próximas generaciones.





Dos hombre de perfiles muy distintos que han sido "condenados" a compartir celda durante un tiempo. Un hombre herido, de profundos ideales, amante del arte y la cultura, que sólo quiere que con él no desaparezcan unos textos que tiene en su poder y que son de gran valor, los últimos escritos de Federico García Lorca. Por otro lado un joven militar, asustado de su destino, que no sabe cómo ha ido a parar a esa celda. Él sólo escapó de los bombardeos a su pueblo y acabó reclutado, no sabe muy bien como ni porque. Dos personas íntegras, que sólo quieren que esto pase pronto.




El destino les tiene programado dos finales muy distintos, pero la relación que llegan a edificar es tan grande que será capaz de cambiarlo casi todo. El miedo que se apodera de uno mientras el otro le calma va cambiando de bando según avanza la obra. Las confesiones de ambos les llevan a un callejón sin salida, en el que ambos tienen muy claro cual debe ser su cometido. Una dura historia narrada con ternura, capaz de colocar a los dos personajes en lugares que les da miedo atravesar y a la vez mostrarnos la fragilidad que todos tenemos en nuestro interior.




Desde el primer momento sabes que estás ante una obra singular, que va más allá del propio texto, de las propias interpretaciones, de la escenografía. Es el conjunto lo que te hace confirmar que estás ante uno de los acontecimientos teatrales del año, una de esas experiencias que te dejará marcado, que recordarás durante mucho tiempo. Una pieza en la que todo encaja, en la que no sobra nada, en la que los espectadores se agarran al asiento para poder quitarse el nudo de la garganta. 
Hay momentos en los que la tensión me corta con el filo de una navaja, el ambiente se muestra enrarecido y ahoga, el dolor te traspasa y te revuelve por dentro, incluso la camisa que tienes en la silla parece agarrarte y ahogarte. Una delicia que deja descolocado, que te muestra una de las múltiples verdades que se esconden en el horror de una guerra. Un recuerdo para las muchas personas que sufrieron la guerra porque les atrapó y no pudieron escapar de ella.


------------------------------------------------------------------------------------------------------


La piedra oscura
Teatro: Galileo
Dirección: Calle Galileo 39
Fechas: Miércoles, Jueves, Viernes, Sábados y Domingos a las 20h. 21, 22, 23, 26, 27, 28 y 29 de Diciembre, 6, 7, 8, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 24, 25, 26, 27 y 31 de Enero y 1, 2, 3, 4 y 5 de Febrero.
Entradas: Desde 22€ en entradas.comticketeagruposmediaelcorteinglestaquilla.com


Travel

Follow Us