sábado, 31 de diciembre de 2016

Teatro: Las 12 campanadas del 2016





Como todos los años por estas fechas es el momento de hacer balance de lo mejor del año. En esta lista sólo aparecen las obras que hemos visto, por lo que algunos de los mayores éxitos del año no aparecen. Existen ocasiones en que la previsión no ha sido la suficiente, algunas obras que a los pocos días de estrenarse ya habían colgado el cartel de "no hay billetes". Algunos de los mayores éxitos de crítica y público se han dado durante este año en los teatros públicos, más concretamente en el Valle Inclán y en las naves de Matadero. "La cocina", uno de los bombazos de la temporada, agotó todas sus localidades al poco de su estreno. Algo similar ocurrió con lo último de Pablo Messiez, "Todo el tiempo del mundo", en las naves del Matadero. Otras obras como "Cáscaras vacías", "El laberinto mágico", "Historias de Usera" o "Reikiavik" (en su segunda temporada) no tardaron mucho en llenar todas sus funciones.








Esto sin duda es una buena señal, de que se hacen cosas de gran valor y de que la gente, pese al abusivo (por no decir otra cosa) IVA cultural, tiene interés por acudir a las salas. Desde este blog hemos asistido a mucho teatro en este año y hemos tenido la ocasión de ver muchas cosas realmente interesantes, muchas de las cuales no llegan a consolidarse. Algunos de los "premiados" son reposiciones, pero al ser esta la ocasión en las que las hemos visto hemos creído oportuno sacarlas.
Aquí os dejamos con nuestros particulares cuartos sobre el año y nuestras doce propuestas sobre lo mejor que nos ha dejado el 2016.


1º Cuarto- Pequeñas obras, grandes descubrimientos. Existen ciertas obras que vas a verlas por alguna extraña casualidad, ya que no sale en las revistas, no se le da mucho bombo, pero pese a todo ello algo te hace ir a verla. En la mayoría de las ocasiones sales con buen sabor de boca, sin explicarte muy bien por qué esa obra no tiene repercusión y otras de menor valor si. Hay otras veces en que la obra te atrapa, sales conmovido por lo que acabas de ver, y das gracias a tu intuición por haberte acercado a verla.
De este último grupo este año he asistido a varias, de las que quiero dejar mención por lo especiales que me parecieron. "Nada que perder" estuvo durante muchos meses en la sala Cuarta Pared y cuando fui a verla pensé que debería seguir allí para siempre.



Hay salas en las que confío mucho en lo que programan y nunca me han defraudado. Una de ellas es la sala Mirador, en la que este año vi el precioso monólogo de Nur Levi "Lo que no te digo" o la inquietante "Mírame". Otras salas que me han dejado momentos intensos este año han sido los Luchana y el Lara, donde me quedé conmocionado viendo "Big Boy" o "Pedro y el Capitán", me quedé de piedra con "La cicatriz" o me reí con "La mudanza" o "Runners".
Por último querría nombrar "Las princesas del pacífico" y "El techo de cristal" singulares y muy especiales, con la mujer como protagonista absoluto.



2º Cuarto- El teatro Kamikaze Pavón reabre por todo lo alto. La productora Kamizake se ha puesto a los mandos de este emblemático teatro y desde el mismo día de su apertura se ha convertido en uno de los lugares de referencia para los amantes del teatro. Ya la sola presentación de su agenda antes incluso de su inauguración creó gran expectativa, pero a lo largo de los meses se han ido superando con cada nuevo proyecto. Desde principios de Diciembre han programado el ciclo "femenino plural" en torno a la figura de la mujer, con obras como "La noche de las Tríbadas" o "La voz humana" dirigidas por Miguel del Arco y Israel Elejalde, que son auténticas maravillas. Pero por si fuera poco, además de las producciones propias recuperan perlas como "El plan" o "La distancia", obras que ya deslumbraron en sus estrenos.







3º Cuarto- El teatro del barrio, la cooperativa que resiste en las trincheras. Existen ciertos lugares que desde el mismo día de su apertura tienen muy claro cual va a ser el camino a recorrer. En el caso del Teatro del Barrio siempre han tenido claro que además de hacer teatro iban a comprometerse en lo político y en lo social. En esta línea continúan desde entonces, con obras como "El Rey", "Ruz Bárcenas", "Ragazzo" o "Mi relación con la comida". En los últimos meses han centrado la temática en la mujer, con obras como "Emilia" o "No sólo duelen los golpes". Incluso sus obras menos "políticas" están cargadas de mala leche, como la maravillosa "El minuto del payaso". Un espacio cultural para el debate político y la diversión comprometida.




4º Cuarto- Messiez y Tolcachir, Buenos Aires enamora a Madrid. Dos de los autores más representados en el último año son Pablo Messiez y Claudio Tolcachir, dos argentinos que convierten en oro todo lo que tocan y que han llegado a colocar simultáneamente varias obras en la cartelera madrileña.





Pablo Messiez es el autor de moda desde que el año pasado arrasara con "La piedra oscura" en los premios Max de teatro. Desde entonces todas sus obras se estrenan con gran éxito de crítica y público. En pasadas temporadas había presentado obras muy interesantes como "Las criadas" o "Las plantas". En la actualidad acaba de reponer "La distancia" y ha colgado el cartel de "no hay entradas" con su último estreno "Todo el tiempo del mundo".
Claudio Tolcachir lleva una larga carrera a sus espaldas con grandes éxitos de crítica en todo lo que hace. Aún tenemos en la retina obras como "Emilia" o "Buena gente" con las que triunfó hace unos años. Pero este año se ha propuesto ir mucho más allá y ha presentado obras de indudable valor: "Tierra de fuego", "La mentira" y "Ay, amor divino".
Sin duda son dos de los autores de los que escucharemos hablar mucho en los próximos meses.



12- Invencible- La baja de última hora de Natalia Verbeke no restó un ápice de interés a esta comedia ácida que es en el fondo una gran lección de vida. Pilar Castro (sustituta de Verbeke) saca su lado más cómico para convertirse en la tierna vecina de clase baja de la que todos se ríen al principio y adoran al final. El texto es realmente ingenioso, con momentos de lo más brillantes. Los actores, con papeles muy dispares, logran la conexión total para que la obra resulte redonda. Maribel Verdú resulta muy divertida en su papel de pija, mientras que Jorge Bosch y Jorge Calvo están sembrados en sus papeles de maridos "prototipo" de sus clases sociales
Una obra que pasó sin mucho bombo por la cartelera (más allá del tirón de los actores) pero que mereció tener mucho más recorrido.








11- La velocidad del otoño- Hablar de Lola Herrera es suficiente para saber que la obra será de un gran nivel. Pero en este caso va más allá, la pareja que forma con Juanjo Artero es realmente potente, existe una gran química que se transmite en escena. La obra en su conjunto es una auténtica maravilla que se te agarra al pecho y no te suelta hasta el final (alguna lagrimilla por el camino). La capacidad de los dos actores para transmitir sentimientos tan dispares a lo largo de la obra es un regalo, cómo son capaces de reír y llorar, de enternecernos y cabrearnos. 
Suspendida por unos días por una caída de Herrera, volverá finales de Enero con más fuerza. De las pocas obras de esta lista que siguen en cartel y uno de los platos fuertes del comienzo del año.





10- Masked- La historia de estos tres hermanos palestinos en plena intifada va camino de convertirse en un clásico de la cartelera madrileña. Este año ha estado en los teatros Luchana, donde nos han sobrecogido a todos los que hemos ido a verlos. Una historia dura, de como las guerras destrozan las familias, de las situaciones límite a las que pueden llegar las personas acorraladas, de los miedos y las mentiras que se ocultan entre las caretas de las personas. Un texto soberbio que nos hace ver lo difícil que es vivir en un estado militar constante. Una obra que nos debería hacer recapacitar en estos tiempos de refugiados a los que nadie quiere.






09- La rosa tatuada- Hay textos que, pese a ser muy conocidos y haber sido representado infinidad de ocasiones, no dejan de sorprender. Esto es lo que ocurre con esta joya del inigualable Tennessee Williams, una obra cargada de sentimiento, de fuerza y de pasión, ingredientes que la convierten en una obra maestra. En este caso tenemos que añadir las majestuosas interpretaciones de Aitana Sánchez-Gijón y Roberto Enríquez, dos monstruos de la escena en un duelo que hace de cada escena un momento épico. Aunque es Aitana la que lleva el peso de la obra (con una elegancia y sensualidad dignas de Sofia Loren), Roberto da réplica de forma soberbia. La escenografía que iba "mutando" era otro de los puntos de mayor belleza (tanto visual como conceptual) de la propuesta.







08- El pequeño poni- La temática de la violencia en los colegios es un problema de penosa actualidad al que es muy difícil poner solución. Esta obra nos habla desde la perspectiva de los padres, que sólo quieren proteger a su hijo y que se ven sobrepasados por una situación ante la que no saben reaccionar. Tanto María Adánez como Roberto Enríquez están brillantes en sus papeles de padres. Ella más moderada y tranquila intenta dejarse guiar por la razón y por lo que le dicen en el colegio. Él, mucho más impulsivo y visceral, se deja llevar por el corazón y sólo le importa lo que le dice su hijo, sin ser capaz de ver más allá. Una obra muy dura en los momentos en que plantea el problema desde una óptica global y de gran ternura cuando toca los sentimientos de esta familia, de estos padres asustados que no saben que hacer.








07- Tierra de fuego- Cuando un texto es tan redondo y habla de temas tan complicados de tratar (sobre todo para gente que no ha vivido el conflicto) lo difícil es no caer en el "partidismo" e intentar ser lo más neutro en las interpretaciones y las posturas que se adopten. Sin lugar a dudas este es uno de los principales valores de esta pieza, la crudeza con la que se plantea el conflicto y la manera tan respetuosa con la que se muestran a todos los personajes. En un escenario casi vacío (parece incitarnos a que hagamos lo propio con nuestros prejuicios) los personajes viajan en el tiempo para intentar entender las razones que llevan a una persona a cometer un atentado
Los actores mantienen en todo momento su postura dentro del conflicto, lo que da mayor firmeza a la historia, en la que todos tienen cosas oscuras que quieren ocultar. Escenas que se van cargando de dramatismo y crudeza según avanza la obra y van poco a poco "despellejando" el conflicto.





06- Idiota- El pistoletazo inaugural del Teatro Kamikaze Pavón no podía ser más a lo grande. Una obra singular, más cercana al cine que al teatro, en la que Gonzalo de Castro y Elisabet Gelabert están sencillamente espectaculares. La tensión de este thriller, a mitad de camino entre una película policial y una de Hitchcock, nos mantiene en estado de alerta todo el tiempo. Una escenografía sencilla que nos va mostrando cosas según avanza la obra, deja al descubierto a dos actores que se lucen desde la primera escena.
Muestra del éxito que ha tenido la obra es que desde Agosto se haya mantenido en cartel hasta el próximo 8 de Enero, cuando se programó para mes y medio.




05- Amores diversos- La belleza y sinceridad con la que se muestra Rocío Vidal en este precioso monólogo sobre los libros y la vida ha cautivado a todo el que ha podido verla, tanto en el teatro Lara como en la Sala Tu. Una de las obras más enternecedoras que se pueden ver, cargada de sensibilidad y con una escenografía sencilla pero apabullante. Obras pequeñas que nos hacen amar un poco más el teatro y este tipo de montajes.







04- El padre- Un maestro de la escena como Héctor Alterio vuelve a dejarnos sin palabras ante una interpretación magistral. Su capacidad de transmitir pena, locura, ansiedad o miedo a lo largo de la obra hace casi innecesario fijarse en nada más. La obra es una delicia, que se va marchitando poco a poco, como el personaje del gran Alterio. Rodeado de actores que mantienen el nivel (con lo que ello significa), la historia se desarrolla al ritmo que marcan las pérdidas de memoria del padre, al mismo ritmo que se va transformando el espacio escénico(otro de los grandes aciertos del montaje). Una maravilla que ponía un nudo en la garganta en muchos momentos por la belleza de las escenas.



03- Lluvia constante- Después de su brillante paso por los teatros del Canal en su estreno hace dos años, volvió a principios de este año al teatro Bellas Artes esta potente historia sobre dos policías con unas vidas turbias en las que todos los ingredientes la convierten en un gran thriller. Un texto brillante con dos actores en estado de gracia. En Enero vuelve al Teatro Bellas Artes, con Pepe Ocio (sustituyendo a Sergio Peris Mencheta) acompañando a Roberto Álamo.




02- La estupidez- Una obra que te sorprende desde antes incluso de que se alce el telón. Y es que la escenografía que se podía ver al entrar en la sala ya nos hacía presagiar que estábamos ante una rara avis, una pieza que por extraña y singular no deja de asombrarte desde el primer momento. Con un marcado estilo cinematográfico, la obra podría estar dirigida por los hermanos Cohen, con esos personajes tan peculiares que caracteriza el cine de los autores de "El gran Lebowski". Una obra con personas de lo más extravagantes. que se enredan y nos hacen reír en todo momento por su singularidad. La compañía Feelgood teatro firma una de las obras del año, con un texto de lo más peculiar que han conseguido montar como una gran pieza a mitad de camino entre la comedia de enredo y la road movie.





01- La piedra oscura y la función por hacer- Cierto es que ninguna de las dos son estrenos de este año, pero ante la imposibilidad de decidirme por una y con la excusa que son las únicas que no se estrenaron este año, hago que compartan el primer puesto dos de las obras más impactantes que he visto nunca. Hay oportunidades en las que al entrar en el teatro ya de antemano sabes que estás ante algo más que una obra de teatro, ante una experiencia vital que te marcará desde ese momento. Esa sensación tuve al ver estas dos obras maestras, piezas que no tienen ningún alarde en lo técnico pero que sorprenden por su belleza, su ternura y su verdad.



No voy a contar mucho de ninguna de las dos, ya que espero que podáis disfrutar de ellas a lo largo del año 2017. "La piedra oscura" estará en el Teatro Galileo hasta Febrero, mientras "La función por hacer" todos esperamos que vuelva a tener un hueco en el teatro Kamikaze Pavón. Quizás sea la última ocasión de verlas y creo que sería una pena dejar pasar la oportunidad, obras así no se pueden dejar pasar, la singularidad y lo efímero como parte de la magia del teatro.




Como todo buen resumen, le falta un epílogo final, En este caso se trata de algunas de las obras más destacadas de este año que no aparecen en la lista porque se volverán a representar a lo largo del 2017 ( y en este año no pudimos ir a verlas). Enero empieza fuerte con la reposición de "El alcalde de Zalamea" y "La Celestina" en el Teatro de la Comedia y en el Teatro Abadía respectivamente, y para primavera se programarán de nuevo en este último "La respiración" e "Incendios". En Febrero el Teatro Kamikaze Pavón repone "Hamlet", después de su éxito arrollador el año pasado.  Luego no digáis que no os avisamos....