viernes, 11 de noviembre de 2016

Teatro: "La tentación de vivir" en Teatros Luchana


Un amalgama de extraños personajes cruzan sus vidas en situaciones de lo más surrealistas intentando tener claro lo que cada uno quiere en la vida. Más que una tentación de vivir se podría denominar el espinado camino de la vida, siempre buscando pero casi nunca encontrando aquello con lo que poder ser feliz. Vidas peculiares que se enredan en la búsqueda de una felicidad que en ocasiones puede aparecer en los lugares más insospechados.






Esta obra fue concebida y desarrollada por la Escuela de actores de Estudio 3, de la que forman parte el elenco de diez actores que, cada uno a su manera, dotan a los personajes de gran singularidad. Este cúmulo de sangre nueva lo intenta domar Agustín Bellusci, co-fundador y actual director de Estudio 3, encargado de dirigir a este grupo de jóvenes talentos que interpretan a la perfección las extravagancias de cada personaje. Autor de obras como "No hay ladrón que por bien no venga" o "Desviaciones", fue con "Carne Viva" cuando le llegó su primer gran éxito, tanto en la dirección como en su faceta de actor (fue candidato a los premios MAX).



Y fue también esta obra que triunfó en la añorada pensión de las pulgas la que le unió a Denise Despeyroux, autora uruguaya responsable de esa pieza y también de "La tentación de vivir". La dramaturga afincada en nuestro país destaca en sus textos por unos diálogos que comienzan pareciendo absurdos para acabar siendo realidades que cualquiera puede vivir. Autora en alza en la escena actual, en los últimos años ha escrito éxitos como "Ternura negra" (que se pudo ver la pasada temporada en la sala Mirador), "Por un infierno con fronteras", "La realidad" o "Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales".



El elenco de jóvenes talentos dan una frescura a la obra que resulta necesaria, tanto por la duración de la obra como por el continuo cambio de escenografía. La pareja que comienza la obra y que sirve de hilo conductor para la historia es la formada por Luis Riera y Gema Garcimartín. Ella pone la delicadeza y la calma en una primera escena en la que es esboza el hilarante personajes de Riera (uno de los mayores aciertos de la obra). Una escena muy sencilla en de apariencia y que marca lo que va a ser el devenir de la obra, pequeños sketchs cómicos con personajes un poco desquiciados o "pasados de vueltas".



Otra de las escenas más divertidas del comienzo de la obra nos presenta a Miguel (el papel interpretado por Luis Riera) con su hermana Clara (una ingenua y divertidísima Laura Angulo) en el cementerio donde están enterrados sus padres. La conversación entre ellos resulta delirante, pero la escena llega a su máximo esplendor cuando entra en escena Irina (papel interpretado por Soledad Caltana, con toques de locura y ternura a partes iguales), resultando una escena de lo más surrealista, que podrían haber firmado los mismísimos Monthy Pyton



La obra transcurre con escenas de lo más variopinto en las que se nos van presentando cada uno de los personajes que van entrelazando las diversas historias. Una pareja de chicas, Vero (interpretada por Lucía Casado, una mezcla de dulzura y despotismo) y Claudia (interpretada por Lara Díaz de Sonseca, la tristeza desconsolada) , que ven derrumbarse poco a poco su relación, mientras una de ellas se va encariñando, sin darse cuenta, de Oscar (un verosímil Miguel Bosch), su compañero de trabajo . Rodrigo (un personaje cercano a Woody Allen interpretado por Eloy Noguera Atienza), un psiquiatra que utiliza con sus pacientes métodos poco convencionales que le sugiere su amiga Candela (una delirante Arancha García-Ormaechea), enfermera experta en echar las cartas. Elsa, una mujer desesperada por un amor que se ha ido, a la que da vida de forma magistral Nerea Sanjuan



La historia se va enredando conforme se van entrelazando los personajes, y las escenas van cogiendo más sentido y comicidad según vamos conociendo cada una de las pequeñas piezas que forman este rompecabezas. El texto y las continuas pausas por la duración de las escenas son dos de los puntos fuertes de la obra. La secuencia de personajes y escenografías distintas despista un poco al principio, pero el ritmo que va adquiriendo este extraño amalgama de personajes nos hace estar más pendiente del sketch que del contenido global, el cual va teniendo sentido sin que nos demos cuenta. Un laberinto de historias bien encaminadas hacia un final incierto.



Nada es lo que parece en este torbellino de sensaciones, acciones y consecuencias. Las historias van avocándose hacia un final incierto en el que nada es lo que parecía al principio y en el que sólo el destino puede saber lo que será de cada uno de nuestros personajes en el futuro. Las dudas existenciales de los personajes quedan flotando en el aire y cada historia tiene distintas bifurcaciones por las que continuar. Un final abierto que nos da que pensar, ya que en un momento parece que todo está dirigido a un final claro pero éste no termina de concretarse, lo que deja una escena final cargada de preguntas sin respuesta.


La vida puede dar muchas vueltas y algo de lo que estábamos convencidos un día se vuelve en nuestra contra ante determinado acontecimiento. Con esta sencilla premisa se va construyendo la historia de unos personajes muy peculiares que se cruzan por la vida para, de una manera u otra, ayudarse a encaminar sus destinos. 
La composición de la obras en pequeñas piezas es muy acertada, con intervalos de cambio de escena que nos ayudan a ir asimilando lo que acaba de pasar.  La vida es complicada, pero existen cosas que el destino nos marca en nuestro camino para poder cambiar de dirección.
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La tentación de vivir
Teatro: Luchana
Dirección: Calle Luchana 38
Fechas: Viernes a las 20:00
Entradas: Desde 4€ en qhaceshoyatrapalotaquilla.comteatrosluchana