lunes, 10 de octubre de 2016

Teatro: "Don Juan, un musical a sangre y fuego" en Teatro de la Luz Philips Gran Vía


Se han llevado a cabo innumerables adaptaciones cinematográficas de la obra de Zorrilla, se ha representado aún más veces sobre los escenarios y el legado de la literatura universal tampoco se podría entender sin esta obra clave del Romanticismo. Sin embargo, esta adaptación musical, que compite cara a cara con el rey felino de la Gran Vía, ha tenido que esperar más de cinco siglos desde que Tirso de Molina crease el mito de Don Juan Tenorio en El burlador de Sevilla y convidado de piedra. Amigos José Zorrilla y Tirso de Molina, tranquilos, No hace falta que os despertéis de la tumba por la ira de ver vuestro drama profanado. Podéis seguir descansando eternamente, porque la espera ha merecido la pena y vuestro Don Juan está más vivo que nunca.


He de reconocer que mi opinión no puede tener ninguna objetividad, ya que "comprarme" con un musical es de lo más fácil. Da igual que sea un musical Disney o que sea uno de esos catalogados como "De los que cantan hasta cuando van al baño". Me gustan el 99,9%. No obstante, es lo mismo que si vas a comer a un bar de serrín en el suelo y a un restaurante de estrella Michelin. Ambos gustan, pero hay diferencias palpables. Y esto es lo que sucede con la obra: Don Juan es un musical de estrella Michelin.

No obstante, sabemos que un chef de Estrella Michelin no se hace de la noche a la mañana. Y si no, que se lo digan a uno de los chefs más importantes de Don Juan, el mexicano Antonio Calvo, quien lleva soñando más de 30 años con la idea de que este mito español se versionara en un musical al más puro estilo Broadway.



Que nadie piense que Don Juan es un musical menor por el mero hecho de no haber sido representado antes en Broadway. Nada tiene que envidiar a otros grandes carteles que han pasado por Gran Vía como Los miserables, Cabaret, Cats o Sonrisas y lágrimas. Y es que nuestro mito hispano tiene infinitas armas de seducción para conquistar a todo el público.

Una historia de amor complicada, familias que quieren preservar la honra hasta la muerte y duelos a capa y espada son algunos de los ingredientes de esta historia que sigue al pie de la letra la obra de Zorrilla. Don Juan lo tenía todo para ser un gran musical y así ha sido gracias al esfuerzo de muchos que han conseguido musicalizar en el siglo XXI una obra del siglo XVI.




Como todo buen musical, desde la escena inicial te deja claro que vas a ver un espectáculo del tipo "No hemos reparado en gastos". La escenografía recrea la Sevilla del siglo XVI de la mejor forma posible, jugando con todos los elementos del escenario constantemente para cambiar de localización. Algunos de los espacios como el cementerio están recreados a la perfección.

Una medalla se merecen Tino Sánchez (director escénico y coreógrafo), Julio Awad (director musical) e Ignacio García (director artístico), por el colosal reto de alternar espectaculares escenas con coreografías en las que es imposible apreciarlo todo hasta escenas más íntimas como la famosa "¿No es cierto ángel de amor...?". 

Argumentalmente sigue la historia de Zorrilla paso a paso y no hay una innovación en lo que a personajes se refiere. No se puede decir lo mismo del vestuario ideado por Eloise Kazan, que siguiendo la tendencia actual del teatro de época, combina vestimentas propias de aquel siglo con otras más modernas, como la de alguno de los bailarines, que visten como si hubieran salido de una película porno.




En la parte actoral, los protagonistas, Tony Bernetti y Estíbaliz Martyn tenían química y eso se percibía desde la butaca. En cuanto a personajes secundarios me gustaron mucho Patricia Clark, en el papel de Brígida, y Gonzalo Montes como el comendador. 

Uno de los "peros" que le encuentro a Don Juan es que hay muchas frases las cuales no llegas a entender porque se pierden en la inmensidad de las voces al unísono. No te pierdes en el argumento porque la historia no difiere en nada respecto al original, pero es cierto que había ocasiones en las que tienes que intuir por contexto que están diciendo porque no hay forma de entenderlo.

En cuanto a efectos especiales están bastante logrados, exceptuando la parte en la que doña Inés aparece como un ángel sobrevolando el cementerio y aparece con una grúa poco discreta. 




Musicalmente hablando, Don Juan me ha parecido una maravilla hasta tal punto en el que día sí y día también, compruebo si por casualidad han subido la música a Spotify. A nivel argumental, es cierto que me llegan más otro tipo de musicales, con historias con las que puedo conectar más. Es complicado empatizar con un asesino cuyo objetivo es acostarse con una novicia, a la cual deja huérfana de padre. A lo mejor, me hubiera parecido más llamativo ver una venganza de doña Inés volviendo de ultratumba para vengar a su padre al estilo de Kill Don Juan: Vol. 1. Aunque no sé qué opinaría Zorrilla al respecto...





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Don Juan, un musical a sangre y fuego

Teatro de la Luz Philips Gran Vía: Gran Vía, 66
Fecha: de martes a viernes hasta el 6 de noviembre
Entradas: desde 19€ por Atrápalo