jueves, 1 de septiembre de 2016

Teatro: "Runners" en Teatros Luchana

El running es una nueva forma de vida que atrae a muchísima gente, personas de toda índole que huyen del inevitable paso del tiempo y del deterioro de los cuerpos por la edad. Esta nueva moda que ha creado todo un mundo a su alrededor, es el eje principal (o la excusa) para realizar una ácida crítica a la sociedad actual

Lo que debería ser un simple gesto para buscar una vida saludable, se ha convertido en motivo de postureo, de estilo de vida, queriendo ser visto y dejándose ver, con atuendos más propios de una cita que de un ejercicio físico. 







La actriz colombiana Karina Garantivá es la autora de este texto al que llevaba diez años dándole vueltas. Ella, residente cerca del Retiro madrileño, ha visto nacer esta plaga y cómo poco a poco se iba multiplicando a lo largo del parque madrileño. Para la autora, el aumento de estos runners le producía "una inexplicable sensación de irrealidad, como si estuviera dentro de un anuncio". Y de sus paseos por el parque viendo ordas de corredores nace esta obra que critica una sociedad más preocupada de su cuerpo que de su mente o de sus sentimientos.


Para esta divertida carrera por la supervivencia dentro de una sociedad que sólo admira a los "perfectos", la autora se puso en las manos de Ernesto Caballero a la hora de la dirección y juntos comenzaron a desarrollar la obra en el Laboratorio de la Compañía Primas de Riesgo, en la que ya echó a andar ( o sería mejor decir a correr) con el elenco que forma la obra (que es uno de los mayores aciertos de la obra). Todos juntos se embarcaron en esta idea que da como resultado una obra con gran ritmo, grandes de dosis de humor y un fondo crítico muy interesante.



El conjunto de actores elegidos para esta maratón es una delicia, encabezados por la pareja protagonista, la televisiva Silvia Espigado (Clara en "Cuéntame") y el muy reconocible por sus papeles de secundario en cine Janfri Topera (sobre todo en las películas de Javier Fesser, en las que es un fijo). 

Ellos son Mari y Carlos, una pareja acomodada en una zona residencial de una gran ciudad. El reparto lo completan tres fabulosos actores que lo bordan en sus papeles de obsesionados del running. La propia Karina Garantivá hace el papel de Ruth, una monitora obsesionada con que su forma de entrenar sea perfecta y ayude a cualquier persona. Daniel Moreno lo clava en el papel de Owen, el gurú del running, un tipo sin escrúpulos, capaz de todo por conseguir sus objetivos. El tercero de estos runners es Mara López, en el papel de Laura, una adolescente que acaba de empezar en esto como vía de escape a todos sus problemas.



La vida parece perfecta en la Ciudad Deportiva, una exclusiva urbanización a las afueras de la ciudad. Pero no es oro todo lo que reluce, sobre todo para Marcos. Vive en un lugar que no le gusta porque su mujer decía que era mejor para sus hijos, su trabajo le aburre, no tiene aficiones ni nada que le entretenga...hasta que descubre el running, con sus programas de entrenamiento para correr una maratón. 

Algo que parece tan buena idea (al menos lo de entrenar, no tanto lo de la maratón) hará saltar por los aires la estabilidad de su familia y la de todos los que les rodean. Los monitores, Owen y Ruth, le motivan para que crea que el reto es posible, con lo que el propio Marcos se va creciendo, hasta convertir el running en su leitmotiv, toda su vida gira en torno a esa carrera y cuanto más trabas le ponen más se esfuerza para conseguirlo.





Mari, su mujer, que dedica su tiempo libre a ir al gimnasio, lo ve una locura y a la vez siente que está invadiendo una parte de su intimidad. La relación, que ya desde hace tiempo era de una monotonía alarmante, empieza a tener ciertos vaivenes que no gustan nada a Mari, que vivía tranquila en sus mundos de fantasía

La situación se pone aún más tensa cuando Laura, una adolescente de 17 años que se acaba de iniciar en el running para encontrarse a sí misma, se encarga de los entrenamientos de Marcos. Lo que en principio parecía una relación condenada al fracaso les convierte en un tandem indestructible que se ayuda mutuamente para conseguir sus objetivos. 

Lo que para Owen y Ruth era un caso perdido se convierte en un problema cuando ven que no cesa en su intento de correr la maratón. No encaja en el estereotipo de los runners: es mayor, gordo, viste ropa pasada de moda....pero a él todo esto le da igual, ha encontrado algo con lo que ilusionarse en la vida y no parará hasta conseguirlo.



Los celos, los líos extra matrimoniales, los complejos de cada uno de los personajes, todo desemboca en una espiral de reproches y deudas sin saldar en que el único ajeno a todo parece ser el pobre Marcos.

La historia tiene un trasfondo de crítica social muy interesante. Una clara parodia a una sociedad que se deja influir demasiado por la publicidad y que sólo piensa en estar estupendo de cara a la galería (o a las redes sociales). Una obsesión por el culto al cuerpo, que no busca otra cosa que ser aceptado socialmente, por encima de la salud y el bienestar sólo se busca tener un buen cuerpo. El miedo que tenemos a ver cómo nuestro cuerpo se hace mayor nos obliga a intentar esconder el paso del tiempo con una sobredosis de ejercicio que antes ni se nos había pasado por la cabeza hacer. Un síndrome de Peter Pan que se expone más en esta sociedad marcada por las redes sociales, en las que siempre hay que estar perfecto (sobre este tema, nadie debería dejar de ir a ver al Teatro Lara la obra sole sola) de "puertas para fuera".



La propuesta se nos plantea a modo de gimnasio, con un ritmo vertiginoso, música pegadiza (muy asociada a lugares en los que se hace este tipo de deportes), diálogos optimistas, ropa deportiva y unos personajes en continuo movimiento. El montaje intercalada con divertidos momentos publicitarios, se postula por momentos como un videoclip. El ritmo como seña identidad de una manera de ver la vida, de una filosofía basada en el cuerpo perfecto.



 
 
El resultado de esta historia es muy interesante. Presentado como una comedia ligera de gente haciendo deporte, es una crítica mordaz sobre un modo de vida. Todo encaja en un montaje que tiene todos los ingredientes para perdurar: una texto inteligente, un humor ácido que nos saca la sonrisa desde el primer momento (memorable la escena de presentación de Janfri Topera), unos actores perfectamente seleccionados que parecen haber nacido para esos papeles y un desarrollo que, pese a lo alocado, no llega a cansar en ningún momento. 
 
Es muy de agradecer el que la autora no se quedase en la superficie a la hora de tratar el tema, haciendo una propuesta valiente y atrevida, un decorado muy banal para hablar de temas muy importantes.
 
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Runners
Teatro: Luchana
Dirección: Calle Luchana 38
Fechas: Viernes y Sábados a las 20:00, Domingos a las 19:30. Desde el 20 de Agosto.
Entradas: Desde 12€ en teatrosluchanaticketeaatrapalotaquilla.comticketsnet