miércoles, 3 de agosto de 2016

Teatro: Vuelve "Demasiado al este es el oeste" en el Teatro Lara


Han pasado ya unos añitos desde que descubrí totalmente al azar a Alfonso Mendiguchía (cómo no, haciendo de las suyas) en el teatro de la escalera de Jacob, como uno de los protagonistas de la obra "Desnudo, nadie es perfecto"

No esperaba menos de "Demasiado al este es el oeste", viendo el histórico de este actor, guionista y director. Reírnos de nosotros mismos, sentirnos perplejos frente a escenas absurdas pero muy comunes y en las que nos vemos reflejados, identificarnos en la piel de los personajes como gente corriente, y sonreír, mucho y sin querer, viendo que nuestro día a día, muchas veces, también está lleno de ilógicas situaciones.





Los absurdos teatro siempre han podido presumir de eso, de controlar con absoluta maestría lo absurdo, como el mejor Miguel Mihura de sus tiempos, con incoherencias lingüísticas llevadas a la perfección a través de originales rimas, o mediante escenas comunes pero desternillantes, con progresiones inimaginables y repletas de surrealismo. 



Su anterior espectáculo "Manténgase a la espera", ya nos alertaba de por dónde iban los tiros de su objetivo final: reírnos con nosotros mismos, con la compañera de trabajo, o con el dependiente de la tienda del barrio, con situaciones cotidianas por las que todos pasamos, reírnos de la vida misma, que para llorar, mejor no dejar tiempo.

Polifacéticos, te pueden amenizar desde una visita guiada al Lara, hasta alargar hasta el infinito una llamada de teléfono a un teleoperador para una reclamación, ¿os suena de algo? 

Practican ese "surrealismo realista" que nos hace ver la realidad llevada al extremo, para despertarnos del letargo y decir: eh, que éstos somos todos nosotros, y no estamos nada lejos de esas situaciones diarias con las que nos hacen soltar carcajadas en todos sus espectáculos.



En "Demasiado al este es el oeste" Patricia Estremera, Jorge Gonzalo y Alfonso Mendiguchía se ríen sin cortarse un pelo de nuestro entorno, de nuestro modo de vida insulso y a veces hasta vago, de nuestras quejas y anhelos estereotipados, de la hipocresía latente en la sociedad actual, de las modas estúpidas e ilógicas a todas luces, de los clichés y etiquetas, de lo absurdo del poder y la desnudez de la política, de un sistema social manipulado por completo...

Y lo hacen sin dejar títere con cabeza: desde el socorrido comercio chino de la esquina, pasando por las fobias más raras que puede padecer una persona, hasta la costumbre de los nuevos ricos de hablar con más anglicismos en una sola frase, que los que podría decir un business assistant en la City of London.

Todo ello desde una azotea, como vecinos bien avenidos, que tratan de cambiar el mundo con sus ideas transgresoras, como unos amigos de madrugada cerrando bares y arreglando el mundo. Pero creyéndoselo de verdad, apuntando con papel y boli y creando un partido para el cambio. Por mi parte, yo estoy por animarles a que se presenten en caso de terceras elecciones, que algunas ideas me gustaron y todo.

Y es que "si nosotros fuéramos presidentes iban a cambiar mucho las cosas..."




Actuaciones magníficas, memorias prodigiosas para un texto complejo y aparentemente inconexo, rapidez de acción y dicción, espontaneidad y profesionalidad simultáneas, y un gran trabajo previo, hacen de ésta una pequeña gran obra, con mucho mérito por parte de los protagonistas.
Grandes esfuerzos que se ven compensados con risas y aplausos. Grandes actores que se sostienen mutuamente en este raudal de información y bromas continuas.

Los absurdos teatro, es una compañía reivindicativa desde la comedia, de rimas difíciles pero fluidas en boca de los actores, y que desde la imaginación de un buen guión y las grandes interpretaciones de sus integrantes, nos hace olvidar un poquito lo duro de la vida para dibujarnos sonrisas. Una compañía, que, como el buen vino, mejora con los años. 

Y con ésta, su última obra, aparte de pasar un buen rato y alegrarte la tarde, van un paso más allá en el estudio de la psicología humana, se adentran en nuestros pensamientos y los lanzan en voz alta, a ver qué pasa; y pasa, que si nos paramos a pensar antes de hablar, perderían toda su gracia. 


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Demasiado al este es el oeste
Teatro Lara: Calle Corredera baja de San Pablo, 15
Fechas: Jueves, 22h
Entradas:  Teatro Lara Atrápalo