sábado, 20 de agosto de 2016

Teatro: "La mudanza" en el Teatro Lara

La compañía Perigallo teatro nos habla en esta obra de dos momentos históricos, separados por cincuenta años, marcados por el abandono obligado del hogar. Por un lado una pareja de fotógrafos que van a perder su casa al haberla rehipotecado para intentar montar un taller de fotografía que les haga alcanzar sus sueños, aunque éstos sueños se desmoronan cuando el banco se queda con la casa por impago y les va a desahuciar. Por otro lado están los abuelos, que en 1961 deben irse a Alemania a trabajar, dejando aquí a su hija, para poder pagar su casa. Este hogar que cincuenta años después su nieta va a perder por culpa de la crisis, de la falta de trabajo, de las hipotecas abusivas, de una realidad que golpea y no deja respirar.



Los actores Celia Nadal y Javier Manzanera son los responsables de este maravilloso texto que nos hace reir y llorar, pero también nos hace reflexionar sobre la vida, la pareja, los amigos, las injusticias y nos muestra lo duro que es tener que abandonar tu hogar. Ellos son, además, los encargados de dar vida a estas dos generaciones que se ven abocados a dejarlo todo y replantearse su vida. 

Los dos formaron la compañía Perigallo en 2009 y desde el primer momento se han interesado por un teatro comprometido, hablando de temas de actualidad e intentando poner su particular versión sobre el mundo que les rodea. "Dar vida nos da la vida" es su leitmotiv, una declaración de intenciones que nos muestra muy a las claras la forma de trabajar de la compañía, alegría en las formas pero trascendencia en el fondo de todo lo que hacen, cargado siempre de sinceridad.
En esta aventura les acompaña en la dirección Joao Mota, con una dilatada carrera como director y profesor de teatro, responsable del Teatro Nacional de Portugal D. María II. Juntos estrenaron la obra en Lisboa en 2012 y tras representarla en países como Colombia o México, vuelven a Madrid tras haber estado en el Teatro del Arte en 2015.




"La mudanza" nos habla de cambios, de la obligación de pasar página dejando muchas cosas atrás. Cualquier mudanza lleva consigo cerrar un capítulo vital para abrir otro. En la mayoría de los casos estos cambios son a mejor y los recuerdos que se dejan tras la puerta son insignificantes frente a las esperanzas de la nueva puerta que se abre. Pero este no es el caso. Esta es una mudanza obligada por las deudas, por una maldita hipoteca con el banco que les hace perder el hogar familiar. En este piso se quedará una parte importante de la vida de esta pareja de fotógrafos que sólo buscaba montar su propio estudio para poder trabajar y han acabado perdiendo la casa por la que sus abuelos emigraron a Alemania. Tendrán que dejar el hogar familiar y en ese momento tan complicado se darán cuenta de lo dura que puede llegar a ser la vida. Los amigos desaparecen, la gente intenta aprovecharse de su situación, sólo reciben golpes mientras no dejan de hundirse.




Pero no todo está perdido, se tienen el uno a otro y juntos podrán con todo. La mudanza se convertirá en un homenaje a una etapa que acaba, un homenaje a unos abuelos valientes que emigraron para dar a sus hijos una vida mejor, un homenaje a su propia relación, llena de altibajos y a la vez más fuerte cada día que pasa. Porque parece que esta pareja se crece ante la adversidad, se unen más cuantos más golpes reciben. Si los amigos no pueden acogerlos en su casa, buscan juntos una solución, si alguien habla mal de uno de ellos a sus espaldas, ellos se aman con más fuerza, si les roban los muebles, brindan por el peso que les quitan de encima. Nada les hundirá más de lo que están, y todo lo que les pase les hará estar más unidos.



Este amor que se tienen los dos personajes es uno de los puntos fuertes de la obra. Transmiten complicidad, apoyo mutuo ante la adversidad, cariño y comprensión ante los problemas. Y cuando parecía que todo era ya muy trágico la cosa se pone peor cuando descubrimos que uno de ellos sufre una enfermedad. Esto les "ayuda" a cerrar con más fuerza esta etapa y empezar una nueva aventura sin ningún recuerdo, sin lastres que marquen el devenir de sus vidas. Y quieren empezarla viajando con el poco dinero que les queda. Uno de los momentos más divertidos de la historia es el viaje que los dos emprenden por el mundo con los saltos de país en país que les marca google maps. Un momento de desahogo y de locura para descargar adrenalina antes de volverse a dar de frente contra la cruda realidad que les oprime.



La historia angustiosa de la pareja desahuciada nos da un respiro para saltar cincuenta años en el tiempo y presentarnos a los abuelos que esperan inquietos en la estación a que llegue el tren que los separará de su casa, en un largo viaje en busca del trabajo que no hay en España. Dos personajes marcados por la pena y el desánimo de quien tiene que abandonarlo todo para buscarse la vida. Una pareja muy peculiar que hará de su aventura ferroviaria un viaje de miedos mezclados con esperanzas. Un gallego y una murciana que tienen que abandonar a su hija para intentar conseguir el dinero con el que pagar la casa en la que cimentar la vida de su familia.



Este giro hace que la obra tome una nueva dimensión, que crezca en intensidad y que nos haga ver a cada uno de los personajes como parte de nosotros. Los vínculos que vamos descubriendo entre estas dos generaciones de personas maltratadas por la vida, hace da la historia un todo compacto, lleno de emociones, de sentimientos, pero sobre todo de realidad. Nos habla de dos realidades que, pese a estar muy alejadas en el tiempo, no son muy distintas en lo angustioso y doloroso de su desarrollo. El principio y el final de un lugar (el piso familiar) que ha marcado la vida de una familia durante más de cinco décadas de idas y venidas, de dura lucha por sobrevivir



Si los personajes de los chicos fotógrafos ya nos habían llegado al corazón, los abuelos conseguirán conquistarnos desde el primer momento. Un carpintero gallego y una murciana pueblerina sin estudios que despiertan ternura en cada frase, con sus miedos y sus esperanzas. Ella cargada de ilusiones ante la nueva etapa que comienza, él desolado ante el abismo al que se van a enfrentar, y los dos con las dudas de lo que se van a encontrar a su llegada a Alemania. Celia Nadal y Javier Manzanera bordan estos dos personajes, ella cargada de inocencia y buenas intenciones, él un hombre rudo aterrado porque por primera vez en su vida se enfrenta a algo que no conoce. Dos interpretaciones que ponen la piel de gallina por su fuerza, pero por encima de todo por la credibilidad que transmiten. 


La obra transcurre a saltos entre estas dos épocas, con elementos de unión que vinculan a ambas generaciones. El piso que se muestra como elemento principal de unión de la familia, pero en el que se albergan otros elementos más importantes en la vida de sus personajes. La vida que se reduce a un mueble que el abuelo construyó dentro de la habitación y que ahora resulta imposible sacarlo y un pájaro hecho con dos piñas, un bonito recuerdo que ha acompañado a nuestras parejas durante toda la vida. Dos generaciones separadas por una vida y unidos por muchos recuerdos que sirven de hilo conductor al entramado de la historia.


La obra desprende ternura, dolor, amor, pero sobre todo realidad. La realidad de un país que en distintas épocas ha sufrido duras crisis que han marcado las vidas de muchas personas, que se han visto obligadas a dejar sus casas, bien sea para buscar trabajo o porque un desahucio les hace perderla. Pero esta obra es ante todo puro teatro. Es una historia conmovedora interpretada por dos pedazo de actores a los que acabamos queriendo como si fuésemos parte de esa familia que ha sufrido para poder vivir de una forma digna. Muy acertado el momento de mostrar las imágenes de la puerta del Sol durante el 15M, una metáfora de lo que sienten ellos mismos en sus vidas. 
"El mundo es la casa de quien no tiene propia" una frase significativa de lo que busca esta compañía, hacer pensar sobre el mundo que nos rodea.
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La Mudanza
Teatro: Lara
Dirección: Calle Corredera baja de San Pablo 15
Fechas: Desde el 16 de Agosto todos los Martes a las 22:00h
Entradas: Desde 12€ en teatrolaraentradasymasentradas.comticketea y atrapalo