lunes, 20 de junio de 2016

Teatro: "El Rey" en el Teatro del Barrio


Dos de los miembros de la transgresora compañía Animalario (tristemente desaparecida), que tantas obras memorables dejaron en nuestros escenarios("Alejandro y Ana" o "Urtain" entre otras), se vuelven a unir para esta visión muy particular sobre la historia de nuestro país durante los últimos años, desde el final de la dictadura hasta casi nuestros días. Alberto San Juan y Willy Toledo se unen con el gran Luis Bermejo, memorable su papel en "Magical girl", para contarnos la vida de Juan Carlos I desde su niñez fuera de España hasta el momento en que deja su corona. Un punto de vista poco convencional en el tono y en el contenido, muy distanciado de lo que se cuenta sobre el monarca en los libros de historia.





Para entender cómo esta obra se ha llevado a cabo hay que hablar del lugar donde se representa, el Teatro del Barrio, "una cooperativa de consumo cultural donde se hace política desde la cultura" como ellos mismos se definen. Este espacio cultural, creado entre otras personas por el propio Alberto San Juan, se ha convertido en un lugar en el que hablar de represión, memoria histórica, violencia de género...pero sobretodo de política y de cultura transgresora. Sólo en un sitio con unas características tan peculiares tendría cabida una propuesta tan políticamente incorrecta, tan punzante y que habla a las claras de cosas que se han querido esconder sobre los acontecimientos más oscuros de nuestra historia reciente, desde la llegada al trono del rey hasta su postura en el golpe de Estado del 23F.




La obra es la quinta producción del teatro del Barrio (tras "Autorretrato de un joven capitalista español", "Todo dice que sí", "Las guerras correctas" y "Ruz-Bárcenas"), todas de marcado carácter político. Teatro y política se unen en el escenario para darnos una oscura visión sobre la vida de Juan Carlos I. ·"Esto es ficción, aunque alude a hechos reales" es la frase con la que, en el programa de mano de la obra, los autores de cubren las espaldas proclamando que esta pieza no es teatro documental , aunque a la hora de la representación no se muerden la lengua y disparan con bala a varios de los personajes más relevantes de los últimos cuarenta años de nuestro país. Adolfo Suaréz, Antonio Tejero, Francisco Franco, Henri Kissinger, Felipe González o Juan Luis Cebrián son algunos de los personajes que se cruzan en durante la obra con el monarca.



La historia comienza con Luis Bermejo (el rey) sentado en un trono inclinado, una clara alusión a la endeble posición que en este momento tiene el monarca. La escena es una inteligente metáfora de la caída al subsuelo de un personaje que durante más de treinta años estuvo en los altares de la vida pública y política. El personaje se presenta como un ser débil, mayor, con momentos de demencia y una memoria muy sesgada sobre lo que fue su vida y...¿Milagros? Estos primeros momentos nos muestran a un individuo aturdido asustado sobre lo que espera en la vida y con ciertas dudas sobre su posición actual, el paso del todo a la nada parece haber causado mella en él.

"Yo soy el piloto de la transición" dice en un tono tragicómico en uno de los momentos más hilarantes de la historia. Una persona marcada  por una vida intensa que, en su momento de mayor declive, hace memoria sobre todo lo que ha vivido y nos muestra todos los episodios que dejaron huella, tanto en él como en la historia de nuestro país.



La secuencia temporal del montaje consiste en continuos flashbacks por los que salta el protagonista, dentro de su estado de "locura". La obra plantea los momentos más oscuros de nuestra historia reciente desde un punto de vista que se aleja mucho de la versión "oficial" sobre los acontecimientos. El presidente de la Asociación para la recuperación de la memoria histórica, Emilio Silva, habla de "la construcción de ignorancia sobre nuestro propio pasado es política de estado en España", y esta obra intenta sacarnos de ella mostrando una verdad nunca aceptada pero que siempre ha sobrevolado a este personaje tan trascendental. Tratado todo con un humor que roza el surrealismo, nos va soltando dardos envenenados. Alternativas muy probables sobre lo que ha trascendido a la opinión pública sobre hechos tan turbios como la transición, el golpe de Estado, la relación del monarca con Franco o las relaciones con países árabes y sus "negocios".



 
 
La obra resulta imprescindible tanto por el contenido (los hechos que narra) como por la forma (escenografía, tratamiento de los personajes, interpretaciones..). Una puesta en escena muy lúgubre acerca a esta pieza al cine de terror, con continuos juegos de luces y sombras que hacen de los personajes seres sórdidos, hasta cierto punto funerarios. Esta "oscuridad" en la forma no es casual, y con ella acerca ciertas escenas al cine negro americano, lleno de personajes con doble moral, mafiosos, asesinos a sueldo....muy en el tono con el que quieren mostrar a los personajes que ¿intentaron? hacer de nuestro país su pequeña Sicilia mafiosa
 
Por otro lado el papel que interpreta del rey es tratado con un humor caricaturesco, recordando por momentos obras de la talla de "El gran dictador" o "Teléfono Rojo". El personaje que se ve superado en ciertos momentos por la importancia de las decisiones que debe tomar, pero que parece no tener muy claro en que lado posicionarse. La interpretación de Bermejo en este aspecto es primorosa.
 
Se puede decir que en conjunto es una obra que lo tiene casi todo: humor, crítica política, gran puesta en escena (pese al minimalismo de la propuesta), grandes interpretaciones y un texto que se sostiene pese a los temas tan arduos y escabrosos que plantea. Teatro de marcado carácter político como extremadamente necesario.
 
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El Rey
Teatro: Teatro del Barrio
Calle: Zurita 20
Fechas: Del 6/04 al 22/07. Miércoles a las 20:00 y a las 22:30
Entradas: 18€ en TeatroDelBarrio


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