lunes, 8 de febrero de 2016

Teatro: "Pantone 361" en el Off de La Latina




Llegamos mi compañero y yo al Off de la Latina por primera vez y nos encontramos con un bar que poco tenía que ver con un teatro. Tengo que reconocer que me esperaba una sala con unas dimensiones parecidas a las de microteatro. Sin embargo, me llevé una gran sorpresa cuando después de bajar por unas escaleras llegué a una cueva, la cual me enteré a posteriori que se trataba de una antigua carbonera de principios del siglo XVII. Solo por ver este teatro-cueva ya mereció la pena ir a ver Pantone 361.


La historia gira en torno a Carlos y Claudia, unos padres primerizos, cuya naturaleza les ofrece un hijo con unas circunstancia un tanto especiales. Lo que debería ser una alegría se convierte en un mar de dudas cuando los padres comienzan a indagar en las razones por las que su hijo no es "normal". 





No queremos desvelar la razón por la que el hijo de la pareja no es precisamente "normal", ya que gana mucho la obra si os abstenéis de spoilers antes de entrar a la sala-cueva. Lo que sí os diremos es que el título (Pantone 361) no puede estar mejor elegido.

Me gustó mucho el enfoque que le dieron a la paternidad: por una parte, la madre que se niega a aceptar que su hijo es diferente y por otra parte el padre que rechaza a su hijo por no ser como un bebé convencional. Es una historia contada muchas veces, pero desde una perspectiva que a nadie se le hubiese ocurrido nunca. Es más, cambiando algunos detalles podría haber sido un drama sobre padres que reniegan de su hijo. Sin embargo, gracias a un pequeño detalle que la hace especial, se convierte en una buena comedia.





La escenografía era muy básica (un par de cajas, una cuna y algún carrito) debido a que el reducido espacio y los continuos cambios de escenario tampoco permitían algo más elaborado. 

Si hay destacable de Pantone 361 es ese buenrollismo que transmiten los actores y la sensación de ser una gran familia.  Disfruté con la actuación de todos, especialmente con Inés Sánchez, que interpreta un 60% de personajes de la obra. No hay más que verla cinco minutos para darse cuenta que es la típica niña que con un año ya sabía cantar y que con dos ya sabía que quería ser actriz.





La pregunta que tengo y nunca entenderé es ¿de dónde viene el tópico de la psicóloga argentina? Quizá sea casualidad, pero es que en tres de las cuatro últimas obras de teatro que he visto había una argentina psicóloga y amante a partes iguales. ¿Desbancará este tópico al del andaluz 'grasioso'?

En definitiva, si te gustan todas esas películas con el mensaje "no hay mayor temor que a lo diferente" como X-Men o Shrek, disfrutarás esta obra que quizá sea uno de los mejores manuales para ser padres que encontrarás en una cueva.

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Pantone 361
Off de la Latina: calle Mancebos, 4
Horario: domingos de febrero a las 20:30h
Entradas: desde 8€