domingo, 17 de enero de 2016

Teatro: "Una pareja cualquiera" en el Teatro Fígaro




Es curioso el caso de Miguel Ángel Calvo Buttini, que a partir de una obra suya de microteatro, decidió alargar esos 15 minutos de duración para convertirla en esta comedia negra en la que nos vamos a montar en una montaña rusa de la mano de Ledicia y Quique, una pareja que acaba de llegar al cielo y está a la espera de ser clasificados. Todo lo que vamos a ver a continuación es la explicación de cómo una pareja enamorada ha acabado en las puertas de San Pedro. 


La complicidad con el espectador no se hace esperar y desde que Quique abre la boca en la primera escena para contradecir a Ledicia ya aparecen las primeras risas, que van a continuar hasta el final de la obra. En gran parte, este conflicto funciona gracias a que los dos protagonistas son la clásica pareja de comedia: ella cumple el rol de chica adicta al trabajo, sin pelos en la lengua y con carácter. Él es un ni-ni empalagoso con buen corazón.





El principal problema que encontré en Una pareja cualquiera es que podría ser una comedia cualquiera. El planteamiento de la obra podría haber sido original hace 50 años, pero a día de hoy es una comedia más que trata un tema tan trillado como es "la crisis de pareja", del que poco más se puede contar. No quiero decir que no se tenga que escribir más de este tema, ya que siempre se puede encontrar una forma de contarlo distinta y que consiga atrapar. Sin embargo, aquí la mayor parte de las escenas tienen una sensación de déjà vu y desde la primera escena ya sabemos que todo el humor va a girar en torno a la novia malísima y trabajadora (personaje que se ha puesto de moda últimamente y resulta curioso que siempre sea ambiciosa en el ámbito laboral) y el novio pringado hipocondríaco.





Sabemos que Una pareja cualquiera es una comedia negra desde el momento en que nos presentan a una pareja en el cielo discutiendo, pero es cierto que hubo momentos en los que la obra podría haber dado un paso más allá y haber hecho uso de un humor negro más extremo, como el que estamos acostumbrados a ver en el cine de Alex de la Iglesia. 

No quiere decir lo anterior que no sea una obra que no merece la pena, todo lo contrario. Anita del Rey e Iñaki Ardanaz defienden bastante bien la obra y convierten escenas que podrían haber pasado sin pena ni gloria, como el momento musical, en momentos hilarantes en los que todos lloramos de risa. El objetivo de que el ritmo no decaiga y el espectador no esté pensando en las musarañas, también es un tanto que se apuntan. Además, desde el momento en el que suena Moon river, reconozco que ya habían conseguido que estuviera más predispuesto para lo que venía después.




No pasó sin pena, ni gloria una escenografía realmente buena que compuesta en su mayor parte por un panel blanco con un indicador de tiempo, se podía adaptar perfectamente a cualquier localización de la obra, ya fuera una oficina de trabajo, un piso de enamorados o el cielo. 

Así que ya sabéis que si una tarde cualquiera no tenéis ningún plan mejor que ver el multicine de Antena 3, Quique y Ledicia os esperan en el Teatro Fígaro para llevaros por un viaje en pareja con peligrosas turbulencias.





Os dejamos con una interesante entrevista del director y coguionista de la obra, Miguel Ángel Calvo Buttini




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Una pareja cualquiera
Teatro Fígaro: Doctor Cortezo, 5
Fechas: lunes y martes de enero a las 20:30h 
Entradas: desde 13,50€ por Atrápalo