martes, 1 de octubre de 2013

Algún día tenía que llegar el fin de Breaking Bad (contiene Spoilers)




Y ese día fue el domingo, para mí lo fue ayer lunes. Nada más llegar a mi casa del trabajo, lo primerito que hice fue ponerme a descargar el capítulo para poder averiguar por fin qué pasaba con mi odiado/amado Walter White.

No me defraudó para nada, éste sí ha sido un buen final y no el de "Perdidos". Ha sido lo que tenía que ser, ni más ni menos.



No sé a vosotros, pero a mí me pareció muy triste, porque hace ya tiempo empecé a comprender a Mr. White, a estar de acuerdo en algunas de sus decisiones, aunque no fueran moralmente correctas. 

Es un personaje que me ha generado controversia, la cual ha ido derivando en comprensión y empatiza hacia él, aún con todo lo que ha hecho fuera de los límites, hasta llego a pensar que me habría comportado cómo él en varias ocasiones. En situaciones extremas siempre nos sorprendemos a nosotros mismos.



En este último capítulo, ha ido cerrando todos los cabos sueltos que tenía por ahí, y ha hecho por ver a su familia por ultima vez, ¡qué buen actor es Byan Cranson!, le he creído todo, todo y todo.

Una de las secuencias que más me gustó fue la de la cocina con su mujer Skyler, me encanta que por fin reconozca que todo lo ha hecho por él, que disfrutaba haciéndolo y que gracias a ello se sentía vivo. Siempre ponía a su familia como excusa, pero llegó un punto en que esa razón para mí dejó de ser creíble.


Pienso que sólo hacemos lo que realmente queremos hacer, y empezamos a ser felices, cuando sabemos que vamos a morir, cosa que puede ocurrir ahora mismo. Quizá mientras estoy escribiendo esto o cuando salga a la calle en un rato... nunca sabemos cuándo será el momento, pero como no somos conscientes de ello, se nos olvida. 

Eso sí, si te dicen que tienes un cáncer y te quedan sólo algunos meses de vida, la cosa cambia.


¿Os imagináis?

Con esto no digo que Walter siempre hubiese deseado ser el mejor productor de metanfetamina del mundo, pero sí hacer algo con su vida más allá de ser un triste profesor de química en un instituto de Albuquerque, que lo único que hace es ir a trabajar, volver a su casa, hacer la compra y cuando su mujer está de humor, hacer el amor con ella. 

 
Lo que quiero decir es que el cáncer y la meta fue lo que abrió la puerta a Walter a VIVIR, porque lo que hacía hasta ese momento era morir lentamente, el cáncer lo aceleró y tuvo que tomar una decisión que cambió su vida para siempre.

Para mí, justo aquí fue cuando todo cambió. W.W.

 Ver como muere tocando el laboratorio, viendo cómo mira con amor y deseo todo lo que allí dentro hay y todo lo que significa... Ver cómo alguien disfruta con lo que hace, ver que ha sido tan feliz haciéndolo y que no se arrepiente, aún habiendo hecho cosas terribles, él adora la química, aunque la haya usado para dar drogas al mundo. Eso no tiene precio. 

¡Qué distintos están en la vida real!.
Toda la dureza del personaje desaparece :-).

La cara de placer que tiene al morir es increíble. Me gustaría saber cuántas veces repitieron la toma y qué ocurrió cuando el director dijo: ¡Corten!. ¡Ésta es la buena!.

Anna Gunn, otra pedazo de actriz como la copa de un pino, su personaje como Skyler White, es muy rico  y complejo, en realidad todos están muy bien desarrollados y evolucionan a la perfección, como una máquina bien engrasada. 



Cada vez que recuerdo lo insulsa que era Skyler en la primera temporada y veo cómo ha acabado, alucino, la verdad. De hecho se acaba de llevar el Emmy a mejor actriz dramática. ¡Enhorabuena!.

Pienso que al final ha acabado siendo mejor personaje el de Skyler que el de mi querido Jesse Pinkman, Jesse ha evolucionado menos. Me encanta como termina la serie para él. Se lo merecía.


Ahhh, no sé si a vosotros también os ha recordado, pero la secuencia en la casa de los antiguos socios con los que allá por la primera temporada nos enteramos de que había formado una empresa química Walter, me recuerda muchísimo a la parte de la película de Kubrick "La naranja mecánica" en la que entran a la casa del matrimonio a robarles y vejarlos. 

No se muy bien porqué, porque lo que ocurre no tiene nada que ver, pero al verla automáticamente me vinieron a la cabeza esas imágenes, de los bebedores de leche-plus.

Tremendo el momento Stevia.

El domingo también empezó la tercera temporada de Homeland. ¡Pedazo de domingo que tuvieron en los States!. Yo ayer con Breaking Bad tuve suficiente, el placer de ver Homeland, lo tendré otro día. ¿Mañana?.... Puede.