viernes, 9 de diciembre de 2011

Cine: "Un dios salvaje" de Roman Polanski.


 ¿Qué somos los seres humanos?. 

Por mucho que nos neguemos a aceptarlo, somos animales, con envidias, celos, frustraciones pero sobre todo con un ansia de triunfo que asusta. 

Somos capaces de lo que sea por ganar, por llevar la razón, por ser los más guapos, los más altos, los más buenos, los que tienen el mejor coche, los que tienen los hijos más listos, los  que tienen los mejores trabajos, incluso por ser los que tienen mayores problemas, el caso es ser más que los demás. 

 El matrimonio Longstreet, al fondo.

Y ese afán de ser los números uno, está plasmado perfectamente en esta película dirigida por Roman Polanski. La excusa, es una reunión de dos matrimonios a causa de una pelea que han tenido sus respectivos hijos en el parque, a partir de esta inocente premisa se desarrolla una historia de lo mas interesante, donde podemos ver a cuatro seres humanos en todo su esplendor.

 El matrimonio Cowan.

Para dar vida a estos cuatro personajes tenemos a: Jodie Foster, Kate Winslet, Chirstoph Waltz y John C. Reilly. 

Los cuatro están fantásticos, me encantaría poder elegir a uno como favorito, pero la verdad es que cada personaje tiene algo que le hace único, y sin los demás no serian tan buenos. El trabajo de los 4 es impecable.


Penelope Longstreet (Jodie Foster), esa madre perfecta, que estoy segura que se ha leído mil y un libros de "Cómo educar a tus hijos en el amor", "Cómo hacer que tus hijos sean los mejores" o "Cómo ser la madre número 1", la hacen un personaje interesantisimo, sobretodo cuando se "despeina".


  
Su marido, Michael Lonstreet (John C. Reilly), el dueño de una ferretería, que a primera vista parece ser un calzonazos, acaba siendo un radical de cuidado, ¡muy bueno!.


 
Nancy Cowan (Kate Winslet), quizá el personaje más contenido de todos, una madre trabajadora y de éxito, vestida con elegancia (¡¡y con un bolso precioso!!), intentando ser educada y conciliadora, pero con un volcán en erupción dentro, que acaba explotando ¡textualmente! ;-).



Y su marido, Alan Cowan, interpretado por Christoph Waltz, ese abogado sarcástico y ambicioso, pero sincero como él solo. Para mi, el personaje más divertido de todos.

El guión está basado en una obra de teatro que tiene el mismo nombre, escrita por la francesa Yasmina Reza ( la autora de la también aclamada "Arte"), en realidad la película podría decirse que está concebida como una obra de teatro, ya que se desarrolla básicamente en el salón de la casa de uno de los matrimonios y todo lo buena que es, es gracias al trabajo actoral.

 Los actores con Polanski, durante el rodaje.

No tiene ni efectos especiales, ni paisajes maravillosos, ni músicas inolvidables... son 4 personas encerradas en una casa, una especie de gran hermano pero mejor, ya que aquí se podrían ir cuando quisieran y aún así, se quedan.

Me encanta como según avanza la película se van produciendo alianzas nuevas entre ellos y ellas, es real como la vida misma.


Otra cosa que me ha gustado mucho es que las personas del minuto 1 de la película no tienen nada que ver con las del minuto 79 (sí, solo dura 79 minutos), esa falsedad y supuesto saber estar, educación o como queráis llamarlo, que se tiene al conocer a otras personas, ha desaparecido completamente a una hora despues conocerse, ¡¡es tan interesante!!.

Lo que casi me ha gustado menos es el final tan abrupto que tiene, por mi me habría quedado espiándoles un rato más.

Si no tenéis plan todavía para este fin de semana... aquí tenéis una buena opción.


Post Relacionados: