miércoles, 28 de septiembre de 2011

LOS PRIMEROS SPIELBERGS Y LOS SPIELBERGS CORTOS (Tranco I)

El zoom erótico (Raúl Cerezo en particular, en este caso) colaborará con Butaca de Primera durante varias entradas con un fin: visionar y analizar, esquemáticamente, la obra completa de Steven Spielberg.



Empezaremos por sus obras cortas y primerizas, para luego abordar todas sus películas y luego, en pequeños paréntesis, volver a sus obras cortas y primerizas.

Comentamos entonces los siguientes títulos:


Escape to Nowhere

Corto amateur rodado en Súper 8 que sorprende como tal por varias cosas:

1. Ver en un crío ya obsesiones que le durarán toda la vida e incluso rodará a lo grande.
2. Observar una preparación de corto con ambiciones (bombas, tiros y demás resortes de fx) y planos inspirados que luego rodaría con poder (esa cañón de escopeta casi rozándonos, emulado otra vez en "Salvar al Soldado Ryan").
3. Admirar cómo el talento de la dirección puede venir en la misma sangre.

Pero vamos, nada que no pase de una curiosidad completista o del mismísimo ensayo, porque el corto en sí no pasa de eso (es un simple ataque bélico alocado. Un ejercicio). Como corto en sí, no hay manera de visionarlo. Lo tenéis en youtube. Es mudo.



Firelight

Su primer film estrenado en salas (creo recordar que incluso pagó el alquiler de la misma) y hoy en día perdido. 

Podéis ver extractos en youtube (tres minutos) y os remito a las mismas reflexiones que con "Escape to Nowhere". Aquí se materializaría todo al completo con "Encuentros en la tercera fase" y consolida al director como alguien a quien no le gusta dejarse ningún proyecto en el tintero.



Amblin

Su primer corto profesional y título que, como sabéis, daría nombre a su productora. Usaría incluso la tipografía en varios lugares..., su film "Always", por ejemplo. Lo tenéis en youtube completo a una calidad enfermiza pero visionable y ya denota talento para las transiciones (las posturas varias de los autoestopistas a cada coche que pasa, por ejemplo), la planificación (las siluetas en el túnel, los travellings) y la autoría (el corto es musical y sólo contiene unos pocos efectos de sonido), pero se trata indudablemente de un trabajo bastante insoportable que sólo vale, de nuevo, para estudiar, ensayar o completar al autor. 

 Cartel original de "Amblin".

Básicamente, cuenta la pérdida de inocencia y virginidad de un adolescente que, claro, es Spielberg (el actor es hasta igual). El giro final radica en que su funda de guitarra no contiene una guitarra, sino el equipaje que denota la fuga doméstica que antes no se ha revelado, mientras observamos que el mayor sueño del protagonista era descubrir el mar (ya hay mares, carreteras desérticas y varias cosas que su filmografía luego revelaría con decisión). La obra contiene inocencias como cruzar la línea fumando porros (ya sabéis, "Poltergeist") y un desnudo parcial impensable en lo que vendría después. Cosas de la edad. 



Ojos

Cutrez absoluta y eje central del piloto de "Night Gallery", una serie falaz que plagiaba "En los límites de la realidad" (o malprolongaba, porque estaba el acabado Serling dentro). 

Consta de tres cortos (Spielberg en el corto se ve ya que no se manejaba) y el de Spielberg es el central..., sin ser mejor ni peor que los dos restantes, aunque uno no sabe ya entre tanta tele caduca (y, sin embargo, mucho mejor que la actual). 

Se trata de una serie que no tiene mal guión (a poco que se puliera), con una propuesta alucinante (una mujer ciega rica pacta con un mendigo el robarle los ojos para ver ella unas horas) y un reparto potente (impresionante que Spielberg se medio manejara ya con éstos, aunque no hacen nada excepcional), pero que se va al traste con una rutina televisiva de, otra vez, colores pastel de Universal..., y una estética que navega entre lo tópico de la casa y un Spielberg que trata de aflorar en algunos planos de manera ramplona, ya que no pegaba en un conjunto estéticamente atado.

Por ello, es puramente completista, poco aguantable y, eso sí, curioso de ver por observar un talento que estaba a punto de explotar en planos aislados fácilmente reconocibles (y que, repito, aquí no pegaban ni con Loctitísimo).

Pues eso.