domingo, 28 de agosto de 2011

El caso Farewell



Ha tardado dos años en estrenarse en España, pero fin hemos tenido el gusto de poder ver esta película en cines este verano.
Si hace unos días o hablaba sobre una película de submarinos sin edulcorantes, hoy llevo la misma linea, pero con una de espías.

Está basada en una historia real, situada en Moscú en plena guerra fría, la inteligencia francesa alerta a los Estados Unidos sobre una gran operación llevada a acabo por lo rusos.

Grigoriev y Pierre Forment.

En 1981, el coronel de la KGB Grigoriev, desencantado con el régimen, se pone en contacto con Pierre Froment, un joven ingeniero francés que vive en Moscú, el cual nunca ha hecho nada relacionado con el espionaje, pero al que le hace llegar documentos secretos, que contienen detalles sobre la red de espionaje que la Unión Soviética tiene desplegada en los países occidentales, incluyendo la famosa lista X, toda esta información cambiará el rumbo de la historia y se convertirá en el caso de espionaje más importante de la Guerra Fría.

Grigoriev y Pierre Forment.

Está protagonizada por Guillaume Canet y Emir Kusturica, interpretando al ingeniero francés y al coronel de la KGB respectivamente, me gusta mucho la naturalidad con que cada uno de ellos interpreta a su personaje, se les ve que son personas corrientes, con esposa, hijos y una vida normal, que lo pasan mal al mentir a sus familias, que tienen miedo, dudas e inseguridades, transmiten una cercanía y una humanidad, que normalmente no se ve en este tipo de películas.

Grigoriev.

Las películas de espionaje que yo he visto en su gran mayoría, parece que los espías son gente sobrenatural que llevan una vida que nada tiene que ver con la que llevamos el resto de los demás mortales, pero en "El caso Farewell" nos muestran que no es así, que cualquiera de nosotros podría haber sido Pierre Forment. 

Pierre Forment y su esposa, interpretada por Alexandra María Lara.


Podemos leer perfectamente en los ojos de Guillaume Canet el miedo que tiene de perder a su familia, de que les hagan daño o incluso de que le maten y dejarles solos. Y lo mal que lo pasa ocultándole a su mujer esta nueva ocupación que está desarrollando, en un principio por obligación, pero finalmente con convicción de que lo que está haciendo es para bien.

El personaje que veis borroso al final es Ronald Reagan, interpretado por Fred Ward.


En es extremo opuesto tenemos los personajes del presidente americano, Ronald Reagan, del cual han hecho una caricatura interesantisima o el frío director de la CIA que es interpretado por Willem Dafoe.

Tenemos un pequeño cameo de Diane Kruger.

 Grigoriev y Pierre Forment.

La historia en sí es sensacional, y la manera de contarla también pero lo mejor de todo es el final, estoy segura de que no es le final que os esperáis, pero creo que es el mejor final cinematográfico que podría tener. Digo cinematográfico porque los que la hayáis visto ya entenderéis que en realidad es un final muy duro, pero si hubiera tenido otro no sería una película tan real.

De hecho fija os al comienzo de la película en todas las imagen es, aunque no entendáis el porqué, os aseguro que cuando acabe, el circulo estará cerrado.

Pierre Forment.

Imprescindible verla en versión original ya que sino no sabréis cuando hablan en francés, en ruso o en inglés, y os perderéis muchos detalles importantes, además de que no podréis ver una  faceta importantísima del personaje de Emir Kusturica, un ruso enamorado de Francia, de su poesía, su comida y su lenguaje.



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