domingo, 5 de junio de 2011

Teatro: Estado de Ira

Hace hoy una semana, fui a ver con mi amiga María esta obra de teatro, a ella se la habían puesto por las nubes, pero en realidad no sabíamos mucho de que iba.


Es una obra de la compañía Argentina "Ciro Zorzoli", que han traído para el festival de otoño en primavera, que digo yo...¿porque no lo llaman festival de primavera y ya está?. 

Trata sobre un grupo de funcionarios que se dedican a entrenar a actores y actrices de reemplazo, para las obras teatrales que están en cartel en ese momento. El local donde desempeñan el trabajo se encuentra en las afueras de la ciudad, en la noche en la que se centran es en la que han de preparar a una actriz para que cubra el rol protagonista de "Hedda Gabler", de la obra de Henrik Ibsen.


La idea así a priori es buena, pero no demasiado original, ya que me recuerda, salvando las distancias, a la pelicula "La Isla". Lo que nos paso a María y a mi es que revivimos la sensación que os comente que tuve el otro día viendo "Muertos y Vivientes" en "Córtate", el resto del publico se partía de la risa y nosotras con cara de poker.



En realidad no entendíamos la mitad de lo que decían, ya que hablaban demasiado deprisa y en argentino, así que nos costaba horrores entenderles, era un poco como cuando ves la película "Nueve Reinas" la primera vez, ¿la habéis visto?. 

Y cuando si lo entendíamos el supuesto chiste no nos hacia ninguna gracia. Pero al resto del publico si, ¿porque?. Pues no lo se, pero teníamos a una señora unas cuantas filas mas arriba que soltaba unas carcajadas que daban miedo...¡a ver si estaba contratada!.



Cambiaban mucho de actriz y actor para el mismo personaje, y muchas veces  ya no sabíamos quien era quien. Sobretodo porque no quedaba muy claro en que momento eran el personaje y en que momento estaban actuando para la obra que ensayaban para preparar a la actriz de reemplazo, no se si me seguís... 

Ese es el problema del metateatro (teatro del teatro), que si no marcas bien los dos mundos, corres el peligro de volver loco al publico.



De todas formas, he de reconocer que la puesta en escena fue brillante y la coordinación entre los once actores, porque había once actores en el escenario ¡ahí es nada!, estaba fantasticamente sincronizada, coreograficamente eran perfectos.



Aunque en general no me gustase la obra, plasma uno de los grandes males de la humanidad de una manera ideal... No hay como darle a alguien un poco de poder para ver su verdadera personalidad. ¿Qué tendrá el poder para emborrachar tanto?.


Travel

Follow Us